Por cuestiones de tiempo y practicidad vamos a hacer algo fuera de lo común...Vamos a saltar en el tiempo y en el espacio para explicar nuestras visitas a lo diferentes centros arqueológicos mayas en una solo post. En total fueron 5 (Copan, Tikal, Palenque, Tulúm y Chichen Itza). La cultura maya, apareció hacia el año 2 000 a.C., se extendió por heterogéneas tierras conocidas hoy como Belice, El Salvador, Guatemala, Honduras y el sureste de México. Durante siglos, fue una de las civilizaciones más avanzadas de la antigüedad.
COPAN: un oasis tranquilo de cultura antigua y gran naturaleza. Está localizado en el occidente de Honduras, justo a 14 kilómetros de la frontera con Guatemala. La entrada al parque arqueológico se realiza siguiendo un largo paseo rodeado por árboles, que lleva a la Gran Plaza, explanada con hierba en cuyo centro hay una pirámide y varias altas estelas. La mayoría de los jeroglíficos y esculturas de las estelas y altares hace referencia al Conejo, una de las figuras más importantes de Copán.Nos llamó mucho la atención ya que fue la primera que visitamos. Estan muy cuidadas, conservadas y prolijas, en un ambiente bien amplio y grande, con largas extensiones de pasto y unas vistas increibles. Caminamos mucho y subimos cantidad de escalones para poder tener las mejores vistas desde arriba de las construcciones impactantes creadas hace miles de años por nuestros queridos Mayas. Lo mas notable sin duda, el Altar Q, situado en el patio occidental de la Acrópolis de Copán. Este enorme bloque cuadrangular de piedra tiene esculpidos 16 hombres sentados (cuatro por lado).
Copan fue la apertura en este viaje al Mundo Maya, y a pesar de haberla recorrido sin guía, pudimos apreciar muchas cosas, pero lo que más nos gustó fue una escalinata toda esculpida enorme, una contruccion que no vamos a olvidar.

TIKAL: para llegar a Tikal hay que primero pasar por la isla de Flores, en medio del lago Peten Izta. Desde ahí, y asentados salimos para las ruinas a las 3 de la mañana para poder ver el amanecer. Concientes e informados que por la epoca es muy dificil verlo, igual fuimos por la experiecia. Luego de caminar a oscuras por caminos donde se vislumbraban algunas ruinas y mucha selva, subimos a la piramide 4 (la más alta de todas) y ahi aguardamos la salida del sol. Debemos confesar que estaba todo demasiado nublado como para ver algo, pero la sensacion del despertar de la selva es algo que no vamos a poder olvidar.
Vale aclarar que Tikal es una ruina en el medio de la selva y ese es uno de sus principales atractivos. Es por eso que nos referimos a su despertar. Monos ahuyando para marcar su territorio, loros, papagayos y muchos ruidos que hacen de las ruinas un lugar imponente y a su vez maravillosamente natural. Luego de una hora en silencio escuchando todo esto, salimos en tour a recorrer la zona. Fue una mezcla de tour histórico, antropológico mezclado con la naturaleza de la selva. Pirámides imponentes, contrucciones lindísimas, pero también arañas de gran tamaño, monos saltando, insectos de todos los tipos y formas, y ruinas cubiertas por la naturaleza misma.
Todo esto fue Tikal, junto a nuestras amigas Sarah Y Laureen fue una experiencia inolvidable en este viaje, sumado a los días en Flores donde conocimos a Solene y Mathilde, otras 2 grandes compañeras.
PALENQUE: esta locación fue nuestro destino después de Tikal, cruzando de Guatemala a Mexico. Fuimos a dormir al pueblo para esperar a nuestras nuevas compañeras francesas. Una vez todos juntos salimos para la zona arqueológica. Y nos encontramos con, creemos, una (sino la más) de las ruinas mayas más importantes que hayamos visitado. Impresionantemente bien restaurada, con palacios monumentales y estructuras de gran tamaño.
Los 5 recorrimos las ruinas sin guías, pero gracias a que México es una país muy turístico, había muchas explicaciones y por ejemplo videos de Pakal y su tumba (el gobernador más importante de Palenque y unos de los más influyentes en el mundo Maya). Puentes colgantes, cascadas dedicadas a reinas mayas, patios de juegos de pelota, entre medio de jardines y patios, y edificios muy bien conservados. El calor jugo un papel importante e hizo nuestra estadia un poco más corta de lo deseado, pero al mediodia es prácticamente imposible estar bajo del sol.
Pero sin duda, Palenque fue uno de ejemplos más claros del esplendor del mundo Maya. Su economía, su religión y su política, todo resumido en una ciudad y nosotros lo visitamos siglos después de su tiempo, y aun asi quedamos maravillados.
TULUM: luego de estar en San Cristobal de las Casas (esto formará parte de otro post más adelante) nos tomamos un bus interminable de 18 horas a la ciudad de Tulúm. 2 objetivos eran los que buscabamos ahí, las ruinas y sus playas.Fuimos a las ruinas sin muchas expectativas, y realmente las ruinas en si no dijeron mucho. Pero nos encontramos con otra cosa. Estructuras al borde del Mar Caribe, y no cualquiera. Una mezcla de colores azules y celestes en todas sus tonalidades que hacen caerse de culo a cualquiera que se pare ahí. Un recorrido rápido por las ruinas para bajar a la playa y disfrutar del agua, el calor, la arena y la vista de unos de los lugares más lindos que conocimos.
Es decir, las 2 cosas que fuimos a buscar a la ciudad de Tulúm, las encontramos en la zona arqueológica, pero fue totalmente inesperado, y por eso fue una experiencia única.

CHICHEN ITZA: apenas llegamos a Cancún, lo primero que hicimos fue alquilar un auto, asi pudimos movernos mas fácil y rápido. Además, nos vino bárbaro para ir hasta Chichen Itza, La Ciudad Sagrada de los Mayas. Estuvimos justo alli el día 22/9, un día muy particular, ya que como sucedió hace más de 1,000 años, el fenómeno del equinoccio (21/22 marzo y septiembre) en el templo de Kukulcán, sigue conmoviendo a miles de turistas como nosotros que se reunen para vivir la experiencia de la magia maya. En estas épocas del año, el juego de luz y sombra en el templo, crea esta ilusión óptica: la de una serpiente que se mueve.
Recorrimos el parque en su totalidad. El Palacio es su construcción más grande, llamativa y famosa, pero lamentablemente no pudimos escalar sus 91 escalones como hubieramos querido, ya que hace 3 meses, una pareja de Holandeses murió bajándolos. Por ese motivo, hoy esta todo cercado con cuerdas que no permiten el acceso a ninguna de las ruinas.
Sin duda, lo que más nos asombró fue el sector del juego de pelota. Este juego consistia en embocar una bola en un arco ubicado en la paredes del campo de juego. Quien primero convertia tanto, era, aunque les suene raro, declarado ganador y su capitán DECAPITADO.

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