viernes, 11 de abril de 2014

De acá para allá


“Cada aspecto de la vida nacional de la vida está siendo subordinado a la necesidad primordial del partido por retener el poder.  Todas las salvaguardas constitucionales están siendo arrojadas por la borda y las libertades individuales están siendo suprimidas implacablemente”.

“No me considero obligado ni legal ni moralmente a obedecer las leyes hechas por un Parlamento en el cual no tengo representación”.

“Los intentos por dividir nuestro pueblo en bandos étnicos, por convertir su rica variedad en un peligro con el que perforar nuestros corazones, debemos hacerlos fracasar”. 

Puede parecer tendencioso o suspicaz intentar engañar al lector para que saque conclusiones sobre temas que a uno le gustaría tratar, pero está vez lo considero oportuno, ya que el recorrido mental que he hecho durante mi reciente visita a Sudáfrica me ha hecho replantearme algunos dilemas que quizás olvidamos en el fragor de la batalla. Es para esto que algunos viajamos ¿no? Para encontrarnos con uno mismo.

Estas citas iniciales son líneas sacadas de discursos del gran héroe del pueblo sudafricano Nelson Mandela, que hacen reflexionar sobre la solidaridad internacional. Muchos de sus textos, podríamos considerarlos anacrónicos,  y situarlos en una inmensidad de conflictos actuales.  Quizás sea una sensación que me he traído, pero no creo que sea el único que haya visitado Sudáfrica y haya vuelto con ésta. El apartheid te pega un palo del que cuesta recuperarse.  Seguramente la mayoría de los que me están leyendo deben conocer en profundidad las políticas de segregación racial que sufrió este país durante más de cuarenta años, pero no se puede comparar con sentirlo in situ. Tal vez sea muy joven, tal vez tuve que estar ahí para ser realmente consciente, tal vez.

La implacable Johannesburgo me abdujo con su historia reciente y me hizo entender que hasta “ayer” había una minoría que podía dominar a una mayoría, pero por sobre todas las cosas me hizo comprender que esto no es “pasado”.  Mientras no luchemos en contra de la injusticia ni la denunciemos, no sólo será pasado, será presente y además será futuro.

Afortunadamente, y luego de muchos años de sufrimiento, el activismo contra el apartheid triunfó y se puso fin a tantos años de perversión fascista, Pero de allí me traje la pena de que los poderes fácticos siguen bien presentes. La segregación racial que supuso este proceso ha terminado en el papel, pero deberemos esperar todavía bastante tiempo para experimentar una verdadera igualdad en Sudáfrica. Los afrikáners todavía tienen el poder económico y eso se nota. He recorrido carreteras en el sur del país (dentro se encuentras los viñedos, una de las zonas más ricas y bonitas) y todavía se pueden ver los carteles de señalización en su idioma, cuando en realidad existen 11 lenguas oficiales, siendo el ingles (y no el afrikaans) la más hablada. Pero también sé que el camino para la reconciliación está  abierto, más allá que las heridas todavía no hayan sanado.

Ahora bien, todo esto me llevó a una reflexión más importante. Recorriendo el país, con tiempo para “pensar” lo vi muy claro,  la comunidad internacional está haciendo lo mismo que hizo durante el apartheid, mirar para otro lado hasta que se hizo insostenible. Entonces ¿qué pasa con los conflictos que vivimos en la actualidad? ¿Vamos a seguir con esta pseudopreocupación  que intentamos mostrar como sociedad que al final no se compromete a cambiar la realidad?

Pienso en el sufrimiento de Mandela, Tambo o Sisulu (entre miles más) y pienso en  los presos políticos palestinos, pienso en los inmigrantes subsaharianos detenidos en los CIE, pienso en Guantánamo, pienso en los campos de concentración chinos o coreanos. Pero también pienso en lo fácil que nos acostumbramos a los conflictos. ¿Quién habla ya de Siria?¿Olvidamos a Libia ya sin Gadafi? Ni hablar del ocupación en Palestina. ¿Nadie va a remarcar la tolerancia que tenemos a los regímenes dictatoriales hasta que no “hacen nada malo”?  ¿Soy el único que ve que los tres grandes clubes del futbol español que hoy en día están en todos los periódicos están patrocinados por empresas públicas de tres dictaduras? ¿Qué nos pasa como sociedad?


En estos últimos años me he debatido entre la Historia y el Periodismo, pero no logro separar una de la otra. Eso debemos hacer como sociedad, no podemos condenar el pasado pero olvidar el presente. No quiero mirar a mis futuros hijos y decirles que no hice nada para intentar cambiar la realidad que nos rodea. Simplemente me niego a conformarme con lo que tenemos, quiero algo más, quiero algo mejor.

Publicado en el blog de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía

miércoles, 20 de marzo de 2013

Prisiones en la Sombra



Con la colaboración de Candela Torres.
El “conflicto” palestino-israelí tiene tantas aristas visibles como invisibles. La primera, y quizás una de las más conocidas guarda relación con la terminología, la de denominación. Llamarlo conflicto puede ser peligroso y hasta insensible,  porque en el significado de conflicto está implícito un sistema de equilibrio de fuerzas que, desde el terreno y probablemente desde fuera de él, es complicado creer. Llamémoslo ocupación entonces, incluso apartheid, un desgraciado término que seguramente se asemeja más con la realidad. Acérquense y compruébenlo con sus propios ojos, con su propia piel. 

Aunque no es de esa arista de la que queremos ocuparnos en este momento, bien vale la precisión estas primeras líneas del artículo. Entonces, queremos hablar hoy de un destello de realidad que se abrió a nuestros ojos recientemente fruto de una charla en Belén. Tuvo lugar en el Alternative Information Center (AIC), brindada por uno de los miembros de Addameer (recomendamos visitar su Web: http://www.addameer.org/), una organización de apoyo a los presos palestinos en cárceles israelíes y palestinas. 

En principio, la charla repasó la realidad pasada y presente de los presos, ofreciendo datos escalofriantes, como que el 30 por ciento de los hombres y mujeres palestinos han sido arrestados al menos una vez. Detenciones denominadas en ocasiones administrativas, cuyo argumento no tiene que basarse en la comisión de un delito sino en la consideración de una potencial puesta en peligro de la seguridad israelí. Bajo el marco de esta detención administrativa, un palestino puede permanecer en prisión años a la espera de un juicio sin que éste llegue. 

En cuanto a los datos, en la actualidad 4.812 palestinos se encuentran presos en alguna de las 17 prisiones con las que cuenta el gobierno  israelí, sin que éste respete la ley internacional humanitaria ni los acuerdos de la IV Convención de Génova por las cuales los presos de Cisjordania deben ser encarcelados en zona cisjordana. De hecho, sólo hay una prisión en este suelo, la de Ofer, las otras 16 se encuentran en los territorios ocupados en 1948, a los que no tiene fácil acceso el palestino cisjordano.

La situación de los presos dentro de la cárcel también presenta algunas peculiaridades, y es aquí donde queremos detenernos, ésta es la arista la que merece especial atención, por ser quizá la menos conocida en relación al resto de los datos que se ofrecieron. De esta manera, tal como denunciara la organización Addameer, los presos no pueden recibir ningún producto del exterior por parte de familiares y amigos, ni alimentos, ni ropa, ni tabaco. Aquello que deseen entonces, deben adquirirlo dentro de las cárceles, en los diferentes establecimientos que las ofertan. Si quieren comprar unas zapatillas de deporte, por ejemplo, deben acudir a la tienda de la prisión correspondiente, en la que solo se ofrecen primeras marcas a precios muy altos. O el tabaco, al que muchos palestinos son adictos, se vende a unos precios que duplican o triplican el exterior.

Es en estos 2 ejemplos que podemos ilustrar la cruel e inhumana inteligencia del gobierno israelí. En el caso de las zapatillas, la legislación obliga a tener 3 opciones de las mismas a diferentes precios para que todos los presos puedan adquirir una.  Pero en la práctica, en las dos con precios más bajos, no disponen de los número que van del 40 al 44 (los más usados por los hombres), entonces terminan comprando unas zapatillas Nike a unos 700 shekels (140 euros aprox.). Lo anecdótico se refleja cuando los fotógrafos internacionales autorizados van a retratar las cárceles, todos los funcionarios se jactan de lo bien que viven los presos ya que “todos llevan zapatillas Nike”. El tabaco también genera grandes beneficios, si en Israel un paquete de tabaco puede costar unos 20 shekels promedio (4 euros), lo mínimo que le cobran a un preso son unos 40.  

Junto a esta forma de recaudación económica, “de hacer negocio”, explicaba el representante de Addameer, también se encuentra otra, la del pago de multas fruto de cada detención. “A cada detención, nueva recaudación”, explicaba. Suelen ser 5.000 shekels, el equivalente a unos 1.000 euros. De esta manera, las cantidades de dinero recogidas, según cálculos de la organización, pueden superar los tres millones de shekels, unos 600.000 euros, que, según las autoridades israelíes se usan para mejorar las condiciones de las prisiones, “que suelen ser aquéllas en las que están encarcelados en mayor proporción israelíes”, indicaba el responsable de la organización.

Y conviviendo con esta realidad menos conocida, otra, sobre las que sí existe una repercusión mediática, la de los presos en huelga de hambre, una repercusión que sin embargo no altera el curso de los acontecimientos. Su situación, explicaban desde la organización, es de total desprotección, a pesar de las campañas que se implementan en la sociedad civil y en las redes sociales a nivel nacional e internacional. 

Entonces, como mencionábamos en el primer párrafo, debemos interesarnos por la realidad palestina, pero de una manera profunda. No somos palestinos ni nunca lo seremos, nunca sufriremos como ellos, pero somos seres humanos y debemos denunciar, debatir y conocer la realidad. Esta ocupación lleva suficiente tiempo como para que muchas personas se sientan abatidas, desganadas,  sin esperanza. No es el momento de bajar los brazos, porque los habitantes de Palestina no los han bajado.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Busquemos inspiración


Tahrir tumbó a Mubarak, Tahrir frenó a los militares, Tahrir se opone a un “superpoderoso” Morsi, pero también Tahrir me recibió con paz e indiferencia. 

El pasado agosto tuve la posibilidad de visitar Egipto. Caminando por la calle Taalat Harb en el Cairo, en búsqueda de la ya mundialmente famosa plaza Tahir, el corazón de la rebeldía egipcia, mi ansiedad no me dejaba pensar. El descontrol habitual del Cairo se acentuaba por la fecha, ramadán, pero en mi mente sólo encontraba imágenes de las protestas y enfrentamientos. 

A lo lejos la divisé, apuré el paso entre una multitud que dificultaba el tránsito, y por fin llegué. Hermosa y caótica, emocionante e histórica, ahí estaba. Se me mostraba indiferente, pero me dejaba ver entre sus edificios las huellas de sus pasos, de su fuego, de sus batallas, de sus reivindicaciones. 

¿Cómo algo que ocurrió meses atrás puede cambiar la concepción de un sitio? Es muy probable que si hubiese visitado esa plaza hace 2 años, poco hubiese reparado en sus detalles, sus colores, sus olores. Me senté en un barecito a contemplarla, la casualidad hizo que sea el mismo que Naguib Mahfuz utilizaba para inspirarse. 

Tahrir rebalsa de rebeldía, de emoción, de lira. Vibra sin gente, ilumina sin luz, predica sin pastor, un ejemplo a seguir. Se preguntarán porqué me siento hoy a escribir del tema. Simplemente porque lo necesitamos, necesitamos recordar que aun los pueblos más oprimidos se levantaron y cambiaron su realidad. Necesitamos recordar que cuando las personas se unen, no hay límites imaginables. Quieren que pensemos que no podemos luchar, que la realidad no se puede transformar, que la batalla está perdida. Hoy más que nunca debemos olvidarnos de las excusas, de los pretextos, de los miedos, de las inseguridades y salir a defender nuestros derechos. 

El 10 de diciembre es el día internacional de los Derechos Humanos, hagámonos oír. Levantemos la voz, una voz unida y fuerte, que se enteren los que no quieren escuchar, que se enteren los que no se atreven a gritar. Es el momento, no tenemos más margen para retroceder. 

Pensemos en Tahrir, si no nos gusta, no tenemos por qué aceptarlo.

jueves, 9 de agosto de 2012

Cairo especial...

Son las diez de la noche, y nos recoge en el aeropuerto internacional del Cairo un agradable señor con nuestros nombres en un pintoresco papel. Era nuestro translado hasta Dina's Hostel, facilitado por la propia Dina y a un precio asequible teniendo en cuenta la hora y el gran lío que es el aeropuerto. En el trayecto hasta el hostel, nos dimos cuenta que era lo que abundaba en la cuidad: coches por todos lados siguiendo sus propias normas de circulación, mucho ruido y gente por donde quisiéramos mirar...era de noche y estábamos en el mes de Ramadán. A la llegada a Dina's Hostel, un pequeño hostel pero muy acogedor y en muy buen estado, solo pudimos irnos a dormir...el día había sido muy largo y por fin ya estábamos en Egipto.

Luego de desayunar en el hostel, partimos rumbo al Museo del Cairo, previo paso por la famosa plaza Tahrir. Quedaron los resquicios de una revolución y de un pueblo que se levanto en contra de la injusticia, de la corrupción y de los abusos de poder,pero la plaza mantiene su tranquilidad en estos días. Ya en el museo, nos armamos de paciencia para recorrerlo. No es fácil visitarlo sin guía, pero tampoco es tarea imposible. Esfingues, sarcófagos, momias de reyes y faraones, las reliquias de Tutankhamun, y un sinfín de objetos que nos dan una gran idea de la época de apogeo de los faraones. Seguimos el día caminando por el Donwntown y entre callejuelas y grandes avenidas, a ritmo de las sirenas de los coches, fuimos conociendo un poco más a fondo la vida de la ciudad. Por la noche un compañero del hostel se ofreció a cocinarnos al mejor estilo de Alejandría, y no dudamos. Tras hacer las compras y recorrer otro poquito, volvimos al hostel para una cena en grupo. Un buen momento.

Nuestro segundo día en el Cairo empezó con un completo desayuno en el hostel...pan, fruta, huevos y un café para comenzar el que sería un día caluroso a la vez que duro. Nuestra primera parada fue en la estación Ramsés, principal estación de trenes del Cairo. No es fácil recorrerla y mucho menos entender cuales son las opciones que hay, por no decir que abundan los hombres (como en todo el Cairo) haciéndola todavía mas difícil si eres mujer, extranjera y no entiendes el idioma. Así que después de un rato largo intentando investigar y preguntándo en inglés sin éxito, nos tuvimos que ir sin haber solucionado cómo viajar fuera del Cairo.

Una de cal y otra de arena...después de la decepción de la estación de trenes cogimos el metro que por una libra egipcia nos dejo en Giza, estábamos un poco más cerca de conocer las famosas tres pirámides de Gizeh.  Medio camino a pie y otro medio en taxi, más una acalorada charla con un vendedor de tours de la zona...fue nuestro camino hasta llegar a las pirámides. Solos los dos, sin tour contratado aunque un poco más difícil de lo que pensábamos. Una vez dentro, la imagen de las tres pirámides junto con la gran esfinge que las preside es  muy impactante que te hace dar cuenta lo importante que fue la civilización egipcia. Pero es una de las cosas que tienes que visitar y ver con tus propios ojos ya que por muchas fotos que veas la imagen es única.

Para terminar el día nos desplazamos al parque Al-azhar, un lindo lugar donde te puedes relajar y ver cómo gastan su tiempo de ocio los propios egipcios. La vista desde allí es espectacular, aunque mejor visitaría con la luz del día para así contemplar mejor toda la cuidad. Para volvernos al hostel, no tuvimos más remedio que coger un taxi (era de noche y el trayecto no era posible a pie) que nos dejó de vuelta en el hotel.

Hoy por la mañana hemos visitado la ciudadela, con su mezquita de Alabastro y sus calles amuralladas. Nos queda un día y medio, suficiente para visitar al Cairo Copto, el islámico, Gezira y alguna cosa más. Mañana saldremos a Aswan gracias a las diligencias de Dina que nos ayudo a conseguir el ticket de tren.

Muy buena experiencia la nuestra en el Cairo, y sobre todo en el hostel, que tiene blog por si se quieren pasar, ademas de tener excursiones y consejos. Les dejo el link del blog y de su página de internet:

http://www.dinashostel.com/

http://dinashostel.wordpress.com/

martes, 13 de julio de 2010

Una intención de cooperar...


6:00 am y el Porqui me lleva al aeropuerto de Jerez. Ahí me encuentro con los demás. Nuestro destino es Managua. Nos esperan 18 horas de vuelo, con escalas en Madrid y Miami. Somos 6 cooperantes, pero 4 tomaremos un rumbo y 2 otro, todos con proyectos diferentes, pero todos iguales de entusiasmados. Eso si, todos teníamos una primera preocupación, ¿el contacto acá en Nicaragua iba a aparecer? Por suerte, tanto para los que íbamos a Bilwi como a Chontales, aparecieron. En nuestro caso, Víctor Zuniga, persona de la cual ya habíamos escuchado hablar, con un cartelito de “Uraccan” se presentó para escoltarnos. Un poco tímido pero muy atento y calido nos recibió y explicó a grandes rasgos el proceder en estos días, yendo a nuestro destino en Managua, la casa de protocolo de la UNAM.

A lo largo de estas semanas, a algunos, tuve la oportunidad de contarles o simplemente comentarles el motivo del viaje a Nicaragua, pero para los que no se han enterado, y quizás les pica la curiosidad, acá les dejo una pequeña descripción de lo que pienso que podrían llegar a ser, viendo un poco lo que me han planteado aquí, mis próximos 2 meses.

En el marco de un PCI (Proyecto de Cooperación Internacional) a través del departamento de Acción Social y Solidaria de la Universidad de Cádiz, fuimos seleccionados para proyectos de trabajo en campo, en nuestro caso en la región de Puerto Cabezas, en el noreste de Nicaragua, en el ámbito de la universidad Uraccan, una universidad de las regiones autónomas, con un gran componente indígena, que lo hace más interesante y provechoso. Hay 2 regiones autónomas en Nicaragua, la RAAN y la RAAS (región Autónoma del Atlántico Norte, y del Sur). Bilwi queda en la norte, donde predominan las comunidades mizkitas (la que cargan con el peso de ser condenados por supuestamente apoyar la contrarrevolución).

En el grupo somos 4. Carmen y Abigail trabajarán y estudiarán la medicina tradicional en el lugar. Sergio es un ingeniero químico que intentará realizar un proyecto en relación al agua, pero todavía no lo tengo claro. Y yo, yo me siento como una especie de joker, lo cual puede ser muy bueno o muy malo. No me asignaron un proyecto puntual (como a los otros), sino muchos a la vez, pero por sobre todas las cosas, creo que se trata de documentaron todo, desde escribir, fotografiar, dar testimonio, y de ser posible algo tipo de producto audiovisual, todo enmarcado en la comunicación intercultural, que aquí tiene mucha fuerza.

Tampoco quiero aburrirlos con información de este tipo, simplemente era para enmarcar las siguientes entradas, que supongo que tendrán un componente más social y además yo tendré las cosas más claras, porque todavía hay mucho que conocer, entender y sobretodo enterarse.

viernes, 30 de abril de 2010

Una experiencia única

Hoy parece un día cualquiera. Estoy poniendo en mi mochila mis botines de fútbol, mi camiseta y mis medias. Pienso en que tengo todo listo para salir. El “Mendo” me está esperando junto con “Barreda” para ir a jugar al fútbol, pero recuerdo que hoy algo es diferente. Gracias a la ONG CEPA, nos estábamos dirigiendo a la cárcel del Puerto de Santa María (ubicada camino a Rota) a encontrarnos con los chicos de la unidad 7. En esta unidad se encuentran los jóvenes de 18 a 22 años aproximadamente.

Mi primera impresión al llegar a la entrada principal fue pensar “que moderna esta prisión” y mi primer comentario fue para compararlas con las argentinas, en las que ni las condiciones mínimas de dignidad ni de seguridad están garantizadas. Luego me comentan de una cárcel en Jerez, que cerraron hace poco, que según lo descrito se parecía mucho a una penitenciaría sudamericana, y que efectivamente a ellos la primera vez que en habían estado Santa María II, les había parecido muy moderna también. Para que se hagan una idea, se ven construcciones bajas y espaciosas, solo interrumpidas por una gran torre de control en el centro del complejo. Mucho verde, limpieza, pero esto no oculta esa sensación de hermetismo que se siente cuando se entra.

Pero antes de poder ver a los chicos, tuvimos que pasar la peor parte. Papeleo, mostrar el documento 345 veces, controles, preguntas, preguntas y más preguntas. Parece que esto es común en cada visita de las asociaciones a los presos, ya que para los funcionarios representa un trabaja extra, entonces parecen desalentar esto. Un gran puente de cristal, al estilo aeropuerto separa la entrada principal de las unidades de reclusión. Una vez cruzada caminamos a la numero 7. Solo nos quedaba un control más y estaríamos adentro.

La primera sensación al entrar fue rara, ingresamos en un patio central, y estaban todos ahí, sin hacer nada, la mayoría indiferente a nuestra llegada. De a poco algunos se acercan a los de nuestro grupo que ya habían venido antes. Se entablan conversaciones superficiales para romper un poco el hielo. Pero el motivo era otro, jugar al fútbol. Ponemos las redes, y a jugar. Hacemos equipos mezclados y a jugar, 10 minutos o 2 goles, esa era la modalidad.

Pero la mejor pasó afuera de la cancha. Entre partido y partido las conversaciones cada vez se hacían más profundas. Obviamente que no quedó afuera el tema de Messi y Argentina, pero a partir de eso logramos un vínculo más rico. Pero cada tanto, por altoparlante los llamaban para tomar la “medicación”. Rivotril, un ansiolítico, que se usa para el stress, la depresión o los ataques de pánico. A partir de ahí, empecé a notar que todos estaban como “drogados”, y que todo iba más lento. Uno me comenta “otra vez, me tiene loco esto”. Luego seguimos platicando, y salieron temas como por ejemplo lo fácil que era pensar estando “adentro” que al salir no iban a volver a delinquir, pero una vez afuera todo era más difícil. Otro me comenta que hacia una semana había salido por un permiso y temblaba, fue a comer y se sorprendió cuando le dieron cuchillos de verdad, que la gente la generaba desconfianza.

Pero la realidad es que ellos eran igual que yo, lo que nos diferenciaba era que habían tomado una mala decisión en un momento de su vida, y eso los llevó a estar encerrados. También noté la gran cantidad de extranjeros que había encerrados, pero no pude ver ningún “comunitario” sino magrebíes, o latinoamericanos. Pero en todo momento la experiencia fue enriquecedora, y educadora. Todo lo que se puede aprender en los cursos que estoy haciendo, no tiene comparación a vivir la experiencia desde adentro.

Luego de dos horas ahí, jugando al fútbol, hablando, compartiendo, nos tuvimos que ir. Todos nos preguntaban si íbamos a volver, la realidad es que si por mi fuera iría todas las semanas, pero no es tan fácil, aunque hicimos la promesa de volver lo antes posible. Ahora bien, quedó algo claro, el sistema no está preparado para “rehabilitarlos”, simplemente ellos están recluidos, en un patio, todo el día, sin hacer demasiado, con mucho tiempo para pensar y con poco para integrarse. Es como si hubiesen trasladado el barrio a una unidad penitenciaria, pero todo sigue igual, solo sin la libertad de movilidad. Es la sensación que me quedó, espero equivocarme. Simplemente me queda seguir yendo a visitarlos para poder entender un poco más todo, simplemente compartir, simplemente escuchar.

domingo, 7 de marzo de 2010

Identidades

¿Qué es la identidad? Una pertenencia a una nación, a un grupo religioso, a un pueblo. Esto es algo que hoy en día está presente en todos los debates filosóficos. Sin duda, la multiculturalidad que se está generando en muchos países, esta creando un contacto que pone en tela de juicio cual es la verdadera identidad de una persona. Hay 2 vídeos que son muy llamativos que tratan este tema, y me pareció bueno compartirlos.



lunes, 22 de febrero de 2010

Pinceles de Paz


Hablar de la paz no es una tarea fácil. Más después de haber escogido (por pura casualidad) una nota con la que me encuentro muy en contacto pero que al mismo tiene esos matices tan altruistas con los que mi mente se enfrenta día tras día. La nota en cuestión es la realizada al Presidente de la ONG Justicia y Paz (entre otros cargos importantes en estos temas referidos a la paz) Arcadi Oliveres (VER NOTA), la que me dejó un sabor agridulce al terminar de leerla. Ideas tan claras, conceptos tan acertados y apreciaciones tan correctas hacen creer que hay gente que lucha por una “paz positiva” y hace esfuerzos para concienciar al pueblo de la necesidad de crear un mundo más justo. Pero al mismo tiempo, y como el plantea, ¿Cómo es posible un mundo más justo, con tanta desigualdad?


Creo que si no se reduce la desigualdad (porque eliminarla es una tarea imposible) el concepto de paz entre pueblos es algo difícil de pensar. Hay un concepto muy acertado en esta nota que rescato, y tiene que ver con la idea que poseen los países desarrollados en tratar de ayudar de forma superficial a los más necesitados. No va a existir paz mientras reine la desigualdad, y esta no va a disminuir hasta que los más poderosos renuncien un poco a sus riquezas. “No todos pueden llegar a tener el nivel de vida que tenemos, ya que no hay recursos suficientes en el planeta para que todos tengan la misma energía, industria, papel o agua de la que disponemos”.

Entonces, ¿la paz esta en manos de los países más desarrollados? Es claro que en este mundo con tendencia capitalista nadie pretende renunciar a nada, pero yo prefiero no ser pesimista. No todo esta supeditado a la desigualdad. Hay otros factores que están implicados en el constante proceso de paz en el que nos encontramos. Y existen valores muy nobles como la solidaridad, la cooperación, la integración, que nos alienta a pensar que poco a poco, paso a paso, iremos construyendo una concepto de un mundo más justo, y con eso, más cercano a una idea de paz.

Porque por cada nueva ley de extranjería que se crea en cualquier rincón del mundo, surgen ONGs para proteger a los inmigrantes. Porque por cada guerra que deja sus secuelas, hay gente dispuesta a arremangarle las manos y trabajar hasta el cansancio para contener y aliviar el sufrimiento. Porque por cada político que intenta enfrentar culturas e ideologías, hay muchas personas dispuestas a dialogar, a entenderse y trabajar juntas. Porque por cada vez que atentan contra nuestro planeta, hay personas que se manifiestan una y otra vez a favor del medio ambiente. Porque por cada joven que se alista a un ejército, por cada millonario que duerme tranquilo de noche, por cada político que no escucha a su pueblo, hay un nuevo estudiante de carreras de Paz, hay un nuevo voluntario que va a trabajar a lugar remotos sin esperar nada a cambio, hay un médico que va a curar por amor al ser humano, hay millones dispuestos a sacrificar un poco de su bienestar para hacer mejor el del otro.

Esta claro, somos una minoría, pero ya “somos”. Tenemos identidad y tenemos conciencia, y de a poco se nos irán uniendo muchos más, y quien dice, si todos nos vamos contagiando, algún día, quizás algún día, podamos ser una voz lo suficientemente fuerte para hacer temblar los modelos actuales. Eso espero, eso quiero, pero por sobre todo, eso sueño.

jueves, 11 de febrero de 2010

Aminattou Haidar (2ra Parte, conclusiones)

Ahora bien, para lograr un análisis más profundo y acertado, debemos reflexionar y preguntarnos si las razones que se encuentran en la superficie son realmente lo que movilizó este conflicto. La respuesta no es fácil, y mientras más profundicemos en la cuestión, más nos daremos cuenta que los interés se mueven por debajo de la mesa, y que este conflictos es una red, que entrelaza interés, emociones, luchas de poder, reivindicación de valores entre tantos otros factores influyentes.

Nos podríamos preguntar ¿Por qué Marruecos detuvo esta vez a Haidar? Si ellos ya sabían que ella había estado rellenando el formulario policial de la misma manera hace ya un tiempo. ¿Es simplemente un problema de soberanía? Entendiendo que al país africano no le haya caído muy bien que la activista saharaui reciba el “Premio Coraje Civil 2009” y que no se declare marroquí. Pero bien, si tenemos en cuenta que en el 2008, ella recibió el premio “Robert F. Kennedy de Derechos Humanos” y pudo regresar a su ciudad sin ningún tipo de problema, entonces ¿hay algo más que motivó a detenerla? Podemos ir más allá viendo la comunicación que tuvieron que firmar España y Francia para destrabar el conflicto, y sin olvidarnos que a partir de marzo, España tendrá la presidencia por 6 meses de la Unión europea, podemos esbozar una idea de otra confabulación en la detención de Aminattou este último noviembre y no con anterioridad. Pero si consideramos que el Ministro de Exteriores marroquí fue destituido de su cargo por este caso, veremos que quizás todo no estaba tan planeado, y que tuvo consecuencias negativas reales para el prestigio internacional del país africano.

Pero también nos preguntamos, ¿España no debió actuar de otra manera? Es posible afirmar que el gobierno español no salió favorecido en este conflicto. Si consideramos el MINIMAX en este caso, el único que no obtuvo beneficios obtuvo fue este país. Su política exterior sufrió un revés. Lo metieron a la fuerza en un problema del que se encontraba apartado. Pero ¿por qué dejaron entrar a tierra española a Haidar? Esa es una pregunta que su respuesta no esta del todo clara. La primera impresión es que fue por negligencia, también pudo haber sido por no haberle dado la importancia que realmente tenía. Pero sin duda haberla dejado entrar sin pasaporte, y al día siguiente no dejarla salir por no tener ese documento fue la torpeza más grande cometida por sus funcionarios. Es probable que si la hubiesen hecho regresar ese día, no hubiese conseguido entrar a su tierra, pero una vez ahí, se habría podido presionar con más fuerza, y con ella fuera del territorio español. Pero ¿estos errores fueron inocentes? Suena muy raro que un Ministerio de Exteriores, con Moratinos a la cabeza, no prevea los alcances que podían traerles las medidas tomadas (más cuando había sido avisado por su par marroquí). Es un asunto que hoy no tiene respuesta, pero que más adelante nos puede dar sorpresas.

Está bien claro que las acciones y medidas tomadas por Aminattou Haidar tienen su sentido fundado en sus valores y creencias. Que ella no buscó este conflicto, que se vio envuelta en una disputa entre 2 actores, a los que les hizo frente, ayudada por valores legítimos como el internacionalismo solidario, la ratificación de la lucha pacifista y la reivindicación de los derechos humanos. Obviamente que ella maniobró muy astutamente y atrajo la atención de la prensa y opinión pública internacional, la que la sostuvieron con mucho poder a la otra de nutrir su posición. Como anteriormente se ha dicho, pudo transmitir al mundo cuestiones que estaban dormidas, como el derecho a autodeterminación del pueblo saharaui. Pero hay personas que cuestionan su origen, ya que alegan que la activista habría nacido en Argelia. Razonando esta posición, podemos creer que ella lucha x una causa ajena, que no tiene porque ser mal visto, más allá de que el conflicto si sería provocado ya que ella habría estado firmando los formularios policiales por mucho tiempo con una información falsa.

Francia, con Sarkosy a la cabeza como el hábil diplomático que es, mostró otra vez que tiene un gran poder sobre África y las ex colonias europeas. A su vez, mostró su peso internacional y su buena relación con España y con Marruecos. Además de ser uno de los principales defensores y promotores de los derechos humanos en el mundo, lo que les generaba más repercusión al mediar en la resolución de un conflicto que afecta a una multipremiada activista del ámbito.

Todos estos 33 días, con todos sus actores, mediadores, agentes influyentes, organizaciones, nos muestran que hoy un día un conflicto (aparentemente pequeño porque era representado en una sola persona) puede tener una repercusión tan grande (y esto en gran apoyado por los medios masivos de comunicación) que estos conflictos ya deben ser estudiados desde nuevos ángulos. A su vez, hay que estar mucho más pendiente, y estudiar más detenidamente si ingresar o no en un conflicto (si fuera posible decidirlo, ya que hay veces que son incluidos en contra de su voluntad) ya que hasta el actor más pequeño y aparentemente insignificante puede cobrar relevancia y volverse en contra.

lunes, 8 de febrero de 2010

Aminattou Haidar (1ra Parte, exposición del caso)

Curso: “Fundamentos de los Estudios para la Paz y los Conflictos”. Práctica: Análisis del caso Aminattou Haidar. Pero primero sería bueno que tengamos claro que vamos a tratar y porque se desató todo lo que se desató.

Por un lado se encuentra el histórico conflicto por la soberanía del Sáhara Occidental, problema que se remonta tiempo atrás, y que tiene sus fundamentos en el colonialismo europeo en África. Por otro lado, está el conflicto puntual de Aminattou Haidar, el cual ha reflotado un tema que estaba congelado hace ya unos cuantos años. Entonces, para entender el caso de Haidar sería bueno entender un poco el contexto histórico, político y hasta económico del conflicto, sin perder la mira que se centra en lo ocurrido el día que fue expulsada del aeropuerto de El Aailún el 14 de noviembre del año pasado, y que duró hasta el 18 de diciembre, con el regreso a su ciudad.

Desde que España abandonó el Sáhara Occidental y cedió la administración del territorio a Marruecos y a Mauritania conforme a los Acuerdos de Madrid, se interrumpió su proceso de descolonización, y es todavía al día de hoy considerada por el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas como territorio no autónomo. Es cierto que en la actualidad Marruecos controla casi toda su extensión territorial, pero su soberanía no es reconocida por la ONU. En el otro lado encontramos al Frente Polisario, que apoyado por Argelia declaró la República Árabe Saharaui Democrática en 1976 y así comenzó una guerra de liberación contra los dos países que controlaban la administración.

Es importante considerar que la Corte Internacional de Justicia había reconocido vínculos históricos entre los saharauis y los marroquíes, y planteaba la autodeterminación del pueblo. Marruecos interpretó esto como un derecho de anexión y ocupó militarmente, apoyado por Estados Unidos, la zona. Mauritania fue derrotada y firmó la paz con el Frente, por lo que el conflicto se convierte en algo bilateral, siempre con la intervención esporádica de otros países y organizaciones. Las tensiones y enfrentamientos fueron creciendo hasta que en 1991 se dio un cese al fuego, auspiciado por la ONU. Desde ese momento, Marruecos ha bloqueado sistemáticamente todo intento de realización del referéndum por la autodeterminación del pueblo saharaui.

Tampoco debemos olvidar las razones económicas que rodean este conflicto. El Sáhara Occidental es una zona muy rica en minerales (como fosfatos y petróleo entre otras cosas) y recursos pesqueros. Y esto no es un detalle menor; España por ejemplo es una de los mayores beneficiados con los tratados de pesca en la zona. Pero a pesar de todo lo anteriormente expuesto, esto parecía dormido en los medios y en la agenda internacional, hasta que a Aminattou le prohibieron entrar a su tierra.

Habiendo hecho una observación superficial de la coyuntura del problema, es tiempo de analizar en profundidad el caso puntual de la activista saharaui, dentro de este conflicto que se nos presenta como territorial, pero que tiene muchas más aristas.

Es claro que Aminattou Haidar fue capaz de volcar a la opinión pública internacional a su favor y canalizarla para darle importancia a su lucha. Marruecos, fue el generador inmediato del problema cuando decidió expulsarla y retenerle el pasaporte, a pesar de que “nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho de entrar en su propio país” según un pacto de la ONU. Con esto, España quedó afectada al inconveniente al dejar entrar a la activista, alegando “que existían razones humanitarias y de interés público” y que por eso autorizaron su entrada. Y Francia se introdujo al final del conflicto y fue determinante para la solución del mismo. Tambien existieron otros actores secundarios que estuvieron presentes, generando presión, o como agentes mediadores, pero que no intervinieron tan directamente en la escena. La Unión Europea fue uno de los que siempre se mantuvo presente, y de no haber llegado la solución hubiese tenido más implicancia en la búsqueda de la misma. La ONU siempre es un organismo que se involucra en estos temas, aunque en esta ocasión volvió a mostrar que a veces poco puede hacer en temas de soberanía nacional. Estados Unidos presionó desde su gobierno central, pero también desde sus organizaciones defensores de los Derechos Humanos. Amnistía Internacional fue incansable en su constante condena a la actuación del gobierno marroquí, pero poco pudo hacer sin el apoyo de organismos que lo secunden en sus denuncias. No podemos dejar al pueblo saharaui y al Frente Polisario que apoyaron a Aminattou con diferentes actos y manifestaciones.

El objetivo de Haidar era entrar a su ciudad. Pero podemos decir que su objetivo se vio alterado, y viro a la conservación de su posición en la inalterable lucha por la autodeterminación del pueblo saharaui. Por otro lado se encuentra Marruecos, que tenía como objetivo demostrar su soberanía territorial sobre la zona, pero por sobre todas las cosas, quería volver a poner en primer plano internacional el tema del Sáhara Occidental. El objetivo de España era simple, que Aminattou Haidar vuelva a El Aaiún lo antes posible y con el menor coste político posible. Francia aprovechó su gran influencia diplomática para probablemente salir como el más beneficiado en este tema. Su objetivo era el de mediación, pero sin mucho que perder, y enorme prestigio que ganar. Todos los demás actores secundarios prácticamente tenían los mismos objetivos. Que la activista vuelva a su tierra, que se respete su voluntad y su lucha, y que se vele por su seguridad y su salud.

No obstante, cada uno utilizó diferentes medios para lograrlo, pero siempre en el camino de la diplomacia. Algunos con posturas más fuertes, otros más flexibles, pero según los protagonistas exponen, siempre por medio del dialogo. Si analizamos en detalle los medios que esgrimó Marruecos, notaremos bastantes irregularidades en el proceso. Primero y principal, y como ya se ha comentado con anterioridad “nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho de entrar en su propio país” según el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU. Y si a esto le sumamos que le decomisaron el pasaporte, documento necesario para que pueda entrar a España (más allá de que tenía una tarjeta de residencia). Y si le agregamos que nunca le mostraron la orden de expulsión, como es necesario en estos casos, podemos ver que las irregularidades se sucedieron una detrás de la otra. Pero a pesar de esto, el gobierno marroquí continuó firme en su decisión, esperando el pedido de disculpas de la activista, sin importarle lo que España iba proponiendo, ni los demás organismos, casi como si tuviera un poder estructural, proponiendo las reglas de juego.

Luego nos encontramos con los medios que utilizó España para tratar de alcanzar una solución, una vez cometido el error de dejarla ingresar. Primero recurrió al dialogo y al consenso con el país vecino para que dejara volver a Haidar. Al ver que esto no ocurría, le ofreció a la saharaui el estado de “refugiada” y posteriormente la ciudadanía española, pero nada de eso fue aceptado. Luego solicitó ayuda a diferentes organismos internacionales, como el caso de las Naciones Unidas en el que buscó la colaboración de su secretario general, Ban Ki-moon. También lo hizo ante la Unión Europea, donde el asunto llegó a ser tratado en la Eurocámara. Nada de esto parecía ser efectivo para destrabar las negociaciones.

Aminattou, al verse afectada en este conflicto, recurrió a una vía no violenta de protesta, la huelga de hambre. Hubo quienes osaron comparar su acción con el empoderamiento pacifista de Ghandi, pero son dos situaciones totalmente diferentes, que solo se ven unidas por la acción en concreto de la huelga. Siempre mantuvo su postura y nunca utilizó otro medio (aunque todo ese tiempo se vio beneficiada de la prensa internacional para hacer conocer su lucha al mundo) para lograr su cometido, volver a El Aaiún. Rechazó todo tipo de propuestas y ofertas y su objetivo era claro, y sus medios, la protesta pacifica.

Luego tenemos a Francia, que fue un factor determinante en la resolución del problema. Sus medios, su diplomacia que esta cargada de recursos intangibles que lo hacen capaz de ejercer un poder relacional para poder influir constantemente en diferentes cuestiones ajenas a su soberanía. Pero junto a España debieron firmar un acta en el que afirmaban que “la Ley marroquí se aplica en el Sahara”.