La historia nos cuenta de un encuentro entre los considerados padres de América en una ciudad ecuatoriana llamada Guayaquil. Simón Bolívar y José de San Martín se estrecharon la mano simbólicamente sembrando las bases de la liberación de nuestras tierras que en ese entonces habían sido explotadas por los españoles. Bolívar con su Gran Colombia y San Martín desde el sur dieron comienzo a un sueño que nunca pudo ser completado. Ya lo soñaron muchos, entre ellos el ""Che" (que aprovechamos para celebrar junto a todos el 80 aniversario de su nacimiento) una América Latina unida con intereses comunes.
Hasta ese punto llegamos. Donde dos boludos se dieron la mano, sin demasiada significancia a nivel mundial pero si a nivel personal. Guayaquil fue una ciudad muy querida por nosotros, donde dejamos muchos amigos/as, donde recorrimos mucho, visitamos mucho, pero por sobre todo, conocimos mas del pueblo ecuatoriano.
Otra ciudad donde pudimos conocer diferentes clases sociales, diferentes nacionalidades y darnos cuenta que el principal problema no solo reside en la política, sino en el resentimiento que generan las divisiones sociales. Conocimos gente de mucha plata que odiaba a los pobres, o a los negros. Es muy difícil ver razas juntas, es decir un moreno con un blanco. Pero todo esto esa dado por la plata, pero no es diferente a muchisimas ciudades de nuestra querida América, donde las secuelas del colonialismo siguen haciendo estragos.
Mas allá de todo esto, la ciudad es muy linda. Con infinidades de monumentos, plazas, parques, un Malecon totalmente renovado, calles limpias, autopistas, es decir una ciudad muy yankiee. La única contra es el caos del transito y la insoportable mezcla de calor y humedad.
Además hicimos cosas interesantes. Cangrejadas, noches en Recoleta (un bar de argentinos) en donde pudimos deleitarnos con la frescura de unos ricos Fernets (que boludas las plantas, se conforman con agua) bailar temazos de nuestro país mezclados con reggaeton, salsa, merengue, bachata y hasta electrónica.
Pero una de las actividades mas divertidas fue el asado en lo de Pao. Con la preparación del asado a nuestras espaldas hicimos un buen asado para un buen grupo de personas que conocíamos y que fuimos conociendo, una mezcla total. Entre ellos estábamos nosotros, amigas de ecuador, amigas de Israel, amigos de ni se donde. la frutillita del postre fue cuando nos enteramos que en la casa había un karaoke. ¡Pero como cantamos! En un momento nos sentimos Vilva Palma, o Luis Miguel, un espectáculo.
Nos atrapó tanto Guayaquil que fuimos y volvimos. Entre medio visitamos Cuenca.
La realidad es que fue una ciudad de paso. Nuestra estadía no fue muy prolongada. Pero tuvimos buenos momentos. Una ciudad muy colonial, con un río que la cruza y forma un paisaje único y con callecitas que suben y bajan. Museos, iglesias, mucha juventud y un clima serrano.
Entre todos estos elementos, recorrimos casi dos días esta ciudad. Y en el medio nos encontramos con el partido de Boca - Fluminense, y una noche de salsa en el único bolichin abierto de la ciudad en el que nuestros dotes empezaron a mejorar.
Cuenca es una ciudad para recomendar, pero para ir en época de festivales o fines de semana. Dicen que la ciudad se transforma.