lunes, 22 de febrero de 2010

Pinceles de Paz


Hablar de la paz no es una tarea fácil. Más después de haber escogido (por pura casualidad) una nota con la que me encuentro muy en contacto pero que al mismo tiene esos matices tan altruistas con los que mi mente se enfrenta día tras día. La nota en cuestión es la realizada al Presidente de la ONG Justicia y Paz (entre otros cargos importantes en estos temas referidos a la paz) Arcadi Oliveres (VER NOTA), la que me dejó un sabor agridulce al terminar de leerla. Ideas tan claras, conceptos tan acertados y apreciaciones tan correctas hacen creer que hay gente que lucha por una “paz positiva” y hace esfuerzos para concienciar al pueblo de la necesidad de crear un mundo más justo. Pero al mismo tiempo, y como el plantea, ¿Cómo es posible un mundo más justo, con tanta desigualdad?


Creo que si no se reduce la desigualdad (porque eliminarla es una tarea imposible) el concepto de paz entre pueblos es algo difícil de pensar. Hay un concepto muy acertado en esta nota que rescato, y tiene que ver con la idea que poseen los países desarrollados en tratar de ayudar de forma superficial a los más necesitados. No va a existir paz mientras reine la desigualdad, y esta no va a disminuir hasta que los más poderosos renuncien un poco a sus riquezas. “No todos pueden llegar a tener el nivel de vida que tenemos, ya que no hay recursos suficientes en el planeta para que todos tengan la misma energía, industria, papel o agua de la que disponemos”.

Entonces, ¿la paz esta en manos de los países más desarrollados? Es claro que en este mundo con tendencia capitalista nadie pretende renunciar a nada, pero yo prefiero no ser pesimista. No todo esta supeditado a la desigualdad. Hay otros factores que están implicados en el constante proceso de paz en el que nos encontramos. Y existen valores muy nobles como la solidaridad, la cooperación, la integración, que nos alienta a pensar que poco a poco, paso a paso, iremos construyendo una concepto de un mundo más justo, y con eso, más cercano a una idea de paz.

Porque por cada nueva ley de extranjería que se crea en cualquier rincón del mundo, surgen ONGs para proteger a los inmigrantes. Porque por cada guerra que deja sus secuelas, hay gente dispuesta a arremangarle las manos y trabajar hasta el cansancio para contener y aliviar el sufrimiento. Porque por cada político que intenta enfrentar culturas e ideologías, hay muchas personas dispuestas a dialogar, a entenderse y trabajar juntas. Porque por cada vez que atentan contra nuestro planeta, hay personas que se manifiestan una y otra vez a favor del medio ambiente. Porque por cada joven que se alista a un ejército, por cada millonario que duerme tranquilo de noche, por cada político que no escucha a su pueblo, hay un nuevo estudiante de carreras de Paz, hay un nuevo voluntario que va a trabajar a lugar remotos sin esperar nada a cambio, hay un médico que va a curar por amor al ser humano, hay millones dispuestos a sacrificar un poco de su bienestar para hacer mejor el del otro.

Esta claro, somos una minoría, pero ya “somos”. Tenemos identidad y tenemos conciencia, y de a poco se nos irán uniendo muchos más, y quien dice, si todos nos vamos contagiando, algún día, quizás algún día, podamos ser una voz lo suficientemente fuerte para hacer temblar los modelos actuales. Eso espero, eso quiero, pero por sobre todo, eso sueño.

jueves, 11 de febrero de 2010

Aminattou Haidar (2ra Parte, conclusiones)

Ahora bien, para lograr un análisis más profundo y acertado, debemos reflexionar y preguntarnos si las razones que se encuentran en la superficie son realmente lo que movilizó este conflicto. La respuesta no es fácil, y mientras más profundicemos en la cuestión, más nos daremos cuenta que los interés se mueven por debajo de la mesa, y que este conflictos es una red, que entrelaza interés, emociones, luchas de poder, reivindicación de valores entre tantos otros factores influyentes.

Nos podríamos preguntar ¿Por qué Marruecos detuvo esta vez a Haidar? Si ellos ya sabían que ella había estado rellenando el formulario policial de la misma manera hace ya un tiempo. ¿Es simplemente un problema de soberanía? Entendiendo que al país africano no le haya caído muy bien que la activista saharaui reciba el “Premio Coraje Civil 2009” y que no se declare marroquí. Pero bien, si tenemos en cuenta que en el 2008, ella recibió el premio “Robert F. Kennedy de Derechos Humanos” y pudo regresar a su ciudad sin ningún tipo de problema, entonces ¿hay algo más que motivó a detenerla? Podemos ir más allá viendo la comunicación que tuvieron que firmar España y Francia para destrabar el conflicto, y sin olvidarnos que a partir de marzo, España tendrá la presidencia por 6 meses de la Unión europea, podemos esbozar una idea de otra confabulación en la detención de Aminattou este último noviembre y no con anterioridad. Pero si consideramos que el Ministro de Exteriores marroquí fue destituido de su cargo por este caso, veremos que quizás todo no estaba tan planeado, y que tuvo consecuencias negativas reales para el prestigio internacional del país africano.

Pero también nos preguntamos, ¿España no debió actuar de otra manera? Es posible afirmar que el gobierno español no salió favorecido en este conflicto. Si consideramos el MINIMAX en este caso, el único que no obtuvo beneficios obtuvo fue este país. Su política exterior sufrió un revés. Lo metieron a la fuerza en un problema del que se encontraba apartado. Pero ¿por qué dejaron entrar a tierra española a Haidar? Esa es una pregunta que su respuesta no esta del todo clara. La primera impresión es que fue por negligencia, también pudo haber sido por no haberle dado la importancia que realmente tenía. Pero sin duda haberla dejado entrar sin pasaporte, y al día siguiente no dejarla salir por no tener ese documento fue la torpeza más grande cometida por sus funcionarios. Es probable que si la hubiesen hecho regresar ese día, no hubiese conseguido entrar a su tierra, pero una vez ahí, se habría podido presionar con más fuerza, y con ella fuera del territorio español. Pero ¿estos errores fueron inocentes? Suena muy raro que un Ministerio de Exteriores, con Moratinos a la cabeza, no prevea los alcances que podían traerles las medidas tomadas (más cuando había sido avisado por su par marroquí). Es un asunto que hoy no tiene respuesta, pero que más adelante nos puede dar sorpresas.

Está bien claro que las acciones y medidas tomadas por Aminattou Haidar tienen su sentido fundado en sus valores y creencias. Que ella no buscó este conflicto, que se vio envuelta en una disputa entre 2 actores, a los que les hizo frente, ayudada por valores legítimos como el internacionalismo solidario, la ratificación de la lucha pacifista y la reivindicación de los derechos humanos. Obviamente que ella maniobró muy astutamente y atrajo la atención de la prensa y opinión pública internacional, la que la sostuvieron con mucho poder a la otra de nutrir su posición. Como anteriormente se ha dicho, pudo transmitir al mundo cuestiones que estaban dormidas, como el derecho a autodeterminación del pueblo saharaui. Pero hay personas que cuestionan su origen, ya que alegan que la activista habría nacido en Argelia. Razonando esta posición, podemos creer que ella lucha x una causa ajena, que no tiene porque ser mal visto, más allá de que el conflicto si sería provocado ya que ella habría estado firmando los formularios policiales por mucho tiempo con una información falsa.

Francia, con Sarkosy a la cabeza como el hábil diplomático que es, mostró otra vez que tiene un gran poder sobre África y las ex colonias europeas. A su vez, mostró su peso internacional y su buena relación con España y con Marruecos. Además de ser uno de los principales defensores y promotores de los derechos humanos en el mundo, lo que les generaba más repercusión al mediar en la resolución de un conflicto que afecta a una multipremiada activista del ámbito.

Todos estos 33 días, con todos sus actores, mediadores, agentes influyentes, organizaciones, nos muestran que hoy un día un conflicto (aparentemente pequeño porque era representado en una sola persona) puede tener una repercusión tan grande (y esto en gran apoyado por los medios masivos de comunicación) que estos conflictos ya deben ser estudiados desde nuevos ángulos. A su vez, hay que estar mucho más pendiente, y estudiar más detenidamente si ingresar o no en un conflicto (si fuera posible decidirlo, ya que hay veces que son incluidos en contra de su voluntad) ya que hasta el actor más pequeño y aparentemente insignificante puede cobrar relevancia y volverse en contra.

lunes, 8 de febrero de 2010

Aminattou Haidar (1ra Parte, exposición del caso)

Curso: “Fundamentos de los Estudios para la Paz y los Conflictos”. Práctica: Análisis del caso Aminattou Haidar. Pero primero sería bueno que tengamos claro que vamos a tratar y porque se desató todo lo que se desató.

Por un lado se encuentra el histórico conflicto por la soberanía del Sáhara Occidental, problema que se remonta tiempo atrás, y que tiene sus fundamentos en el colonialismo europeo en África. Por otro lado, está el conflicto puntual de Aminattou Haidar, el cual ha reflotado un tema que estaba congelado hace ya unos cuantos años. Entonces, para entender el caso de Haidar sería bueno entender un poco el contexto histórico, político y hasta económico del conflicto, sin perder la mira que se centra en lo ocurrido el día que fue expulsada del aeropuerto de El Aailún el 14 de noviembre del año pasado, y que duró hasta el 18 de diciembre, con el regreso a su ciudad.

Desde que España abandonó el Sáhara Occidental y cedió la administración del territorio a Marruecos y a Mauritania conforme a los Acuerdos de Madrid, se interrumpió su proceso de descolonización, y es todavía al día de hoy considerada por el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas como territorio no autónomo. Es cierto que en la actualidad Marruecos controla casi toda su extensión territorial, pero su soberanía no es reconocida por la ONU. En el otro lado encontramos al Frente Polisario, que apoyado por Argelia declaró la República Árabe Saharaui Democrática en 1976 y así comenzó una guerra de liberación contra los dos países que controlaban la administración.

Es importante considerar que la Corte Internacional de Justicia había reconocido vínculos históricos entre los saharauis y los marroquíes, y planteaba la autodeterminación del pueblo. Marruecos interpretó esto como un derecho de anexión y ocupó militarmente, apoyado por Estados Unidos, la zona. Mauritania fue derrotada y firmó la paz con el Frente, por lo que el conflicto se convierte en algo bilateral, siempre con la intervención esporádica de otros países y organizaciones. Las tensiones y enfrentamientos fueron creciendo hasta que en 1991 se dio un cese al fuego, auspiciado por la ONU. Desde ese momento, Marruecos ha bloqueado sistemáticamente todo intento de realización del referéndum por la autodeterminación del pueblo saharaui.

Tampoco debemos olvidar las razones económicas que rodean este conflicto. El Sáhara Occidental es una zona muy rica en minerales (como fosfatos y petróleo entre otras cosas) y recursos pesqueros. Y esto no es un detalle menor; España por ejemplo es una de los mayores beneficiados con los tratados de pesca en la zona. Pero a pesar de todo lo anteriormente expuesto, esto parecía dormido en los medios y en la agenda internacional, hasta que a Aminattou le prohibieron entrar a su tierra.

Habiendo hecho una observación superficial de la coyuntura del problema, es tiempo de analizar en profundidad el caso puntual de la activista saharaui, dentro de este conflicto que se nos presenta como territorial, pero que tiene muchas más aristas.

Es claro que Aminattou Haidar fue capaz de volcar a la opinión pública internacional a su favor y canalizarla para darle importancia a su lucha. Marruecos, fue el generador inmediato del problema cuando decidió expulsarla y retenerle el pasaporte, a pesar de que “nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho de entrar en su propio país” según un pacto de la ONU. Con esto, España quedó afectada al inconveniente al dejar entrar a la activista, alegando “que existían razones humanitarias y de interés público” y que por eso autorizaron su entrada. Y Francia se introdujo al final del conflicto y fue determinante para la solución del mismo. Tambien existieron otros actores secundarios que estuvieron presentes, generando presión, o como agentes mediadores, pero que no intervinieron tan directamente en la escena. La Unión Europea fue uno de los que siempre se mantuvo presente, y de no haber llegado la solución hubiese tenido más implicancia en la búsqueda de la misma. La ONU siempre es un organismo que se involucra en estos temas, aunque en esta ocasión volvió a mostrar que a veces poco puede hacer en temas de soberanía nacional. Estados Unidos presionó desde su gobierno central, pero también desde sus organizaciones defensores de los Derechos Humanos. Amnistía Internacional fue incansable en su constante condena a la actuación del gobierno marroquí, pero poco pudo hacer sin el apoyo de organismos que lo secunden en sus denuncias. No podemos dejar al pueblo saharaui y al Frente Polisario que apoyaron a Aminattou con diferentes actos y manifestaciones.

El objetivo de Haidar era entrar a su ciudad. Pero podemos decir que su objetivo se vio alterado, y viro a la conservación de su posición en la inalterable lucha por la autodeterminación del pueblo saharaui. Por otro lado se encuentra Marruecos, que tenía como objetivo demostrar su soberanía territorial sobre la zona, pero por sobre todas las cosas, quería volver a poner en primer plano internacional el tema del Sáhara Occidental. El objetivo de España era simple, que Aminattou Haidar vuelva a El Aaiún lo antes posible y con el menor coste político posible. Francia aprovechó su gran influencia diplomática para probablemente salir como el más beneficiado en este tema. Su objetivo era el de mediación, pero sin mucho que perder, y enorme prestigio que ganar. Todos los demás actores secundarios prácticamente tenían los mismos objetivos. Que la activista vuelva a su tierra, que se respete su voluntad y su lucha, y que se vele por su seguridad y su salud.

No obstante, cada uno utilizó diferentes medios para lograrlo, pero siempre en el camino de la diplomacia. Algunos con posturas más fuertes, otros más flexibles, pero según los protagonistas exponen, siempre por medio del dialogo. Si analizamos en detalle los medios que esgrimó Marruecos, notaremos bastantes irregularidades en el proceso. Primero y principal, y como ya se ha comentado con anterioridad “nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho de entrar en su propio país” según el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU. Y si a esto le sumamos que le decomisaron el pasaporte, documento necesario para que pueda entrar a España (más allá de que tenía una tarjeta de residencia). Y si le agregamos que nunca le mostraron la orden de expulsión, como es necesario en estos casos, podemos ver que las irregularidades se sucedieron una detrás de la otra. Pero a pesar de esto, el gobierno marroquí continuó firme en su decisión, esperando el pedido de disculpas de la activista, sin importarle lo que España iba proponiendo, ni los demás organismos, casi como si tuviera un poder estructural, proponiendo las reglas de juego.

Luego nos encontramos con los medios que utilizó España para tratar de alcanzar una solución, una vez cometido el error de dejarla ingresar. Primero recurrió al dialogo y al consenso con el país vecino para que dejara volver a Haidar. Al ver que esto no ocurría, le ofreció a la saharaui el estado de “refugiada” y posteriormente la ciudadanía española, pero nada de eso fue aceptado. Luego solicitó ayuda a diferentes organismos internacionales, como el caso de las Naciones Unidas en el que buscó la colaboración de su secretario general, Ban Ki-moon. También lo hizo ante la Unión Europea, donde el asunto llegó a ser tratado en la Eurocámara. Nada de esto parecía ser efectivo para destrabar las negociaciones.

Aminattou, al verse afectada en este conflicto, recurrió a una vía no violenta de protesta, la huelga de hambre. Hubo quienes osaron comparar su acción con el empoderamiento pacifista de Ghandi, pero son dos situaciones totalmente diferentes, que solo se ven unidas por la acción en concreto de la huelga. Siempre mantuvo su postura y nunca utilizó otro medio (aunque todo ese tiempo se vio beneficiada de la prensa internacional para hacer conocer su lucha al mundo) para lograr su cometido, volver a El Aaiún. Rechazó todo tipo de propuestas y ofertas y su objetivo era claro, y sus medios, la protesta pacifica.

Luego tenemos a Francia, que fue un factor determinante en la resolución del problema. Sus medios, su diplomacia que esta cargada de recursos intangibles que lo hacen capaz de ejercer un poder relacional para poder influir constantemente en diferentes cuestiones ajenas a su soberanía. Pero junto a España debieron firmar un acta en el que afirmaban que “la Ley marroquí se aplica en el Sahara”.