viernes, 7 de diciembre de 2012

Busquemos inspiración


Tahrir tumbó a Mubarak, Tahrir frenó a los militares, Tahrir se opone a un “superpoderoso” Morsi, pero también Tahrir me recibió con paz e indiferencia. 

El pasado agosto tuve la posibilidad de visitar Egipto. Caminando por la calle Taalat Harb en el Cairo, en búsqueda de la ya mundialmente famosa plaza Tahir, el corazón de la rebeldía egipcia, mi ansiedad no me dejaba pensar. El descontrol habitual del Cairo se acentuaba por la fecha, ramadán, pero en mi mente sólo encontraba imágenes de las protestas y enfrentamientos. 

A lo lejos la divisé, apuré el paso entre una multitud que dificultaba el tránsito, y por fin llegué. Hermosa y caótica, emocionante e histórica, ahí estaba. Se me mostraba indiferente, pero me dejaba ver entre sus edificios las huellas de sus pasos, de su fuego, de sus batallas, de sus reivindicaciones. 

¿Cómo algo que ocurrió meses atrás puede cambiar la concepción de un sitio? Es muy probable que si hubiese visitado esa plaza hace 2 años, poco hubiese reparado en sus detalles, sus colores, sus olores. Me senté en un barecito a contemplarla, la casualidad hizo que sea el mismo que Naguib Mahfuz utilizaba para inspirarse. 

Tahrir rebalsa de rebeldía, de emoción, de lira. Vibra sin gente, ilumina sin luz, predica sin pastor, un ejemplo a seguir. Se preguntarán porqué me siento hoy a escribir del tema. Simplemente porque lo necesitamos, necesitamos recordar que aun los pueblos más oprimidos se levantaron y cambiaron su realidad. Necesitamos recordar que cuando las personas se unen, no hay límites imaginables. Quieren que pensemos que no podemos luchar, que la realidad no se puede transformar, que la batalla está perdida. Hoy más que nunca debemos olvidarnos de las excusas, de los pretextos, de los miedos, de las inseguridades y salir a defender nuestros derechos. 

El 10 de diciembre es el día internacional de los Derechos Humanos, hagámonos oír. Levantemos la voz, una voz unida y fuerte, que se enteren los que no quieren escuchar, que se enteren los que no se atreven a gritar. Es el momento, no tenemos más margen para retroceder. 

Pensemos en Tahrir, si no nos gusta, no tenemos por qué aceptarlo.

jueves, 9 de agosto de 2012

Cairo especial...

Son las diez de la noche, y nos recoge en el aeropuerto internacional del Cairo un agradable señor con nuestros nombres en un pintoresco papel. Era nuestro translado hasta Dina's Hostel, facilitado por la propia Dina y a un precio asequible teniendo en cuenta la hora y el gran lío que es el aeropuerto. En el trayecto hasta el hostel, nos dimos cuenta que era lo que abundaba en la cuidad: coches por todos lados siguiendo sus propias normas de circulación, mucho ruido y gente por donde quisiéramos mirar...era de noche y estábamos en el mes de Ramadán. A la llegada a Dina's Hostel, un pequeño hostel pero muy acogedor y en muy buen estado, solo pudimos irnos a dormir...el día había sido muy largo y por fin ya estábamos en Egipto.

Luego de desayunar en el hostel, partimos rumbo al Museo del Cairo, previo paso por la famosa plaza Tahrir. Quedaron los resquicios de una revolución y de un pueblo que se levanto en contra de la injusticia, de la corrupción y de los abusos de poder,pero la plaza mantiene su tranquilidad en estos días. Ya en el museo, nos armamos de paciencia para recorrerlo. No es fácil visitarlo sin guía, pero tampoco es tarea imposible. Esfingues, sarcófagos, momias de reyes y faraones, las reliquias de Tutankhamun, y un sinfín de objetos que nos dan una gran idea de la época de apogeo de los faraones. Seguimos el día caminando por el Donwntown y entre callejuelas y grandes avenidas, a ritmo de las sirenas de los coches, fuimos conociendo un poco más a fondo la vida de la ciudad. Por la noche un compañero del hostel se ofreció a cocinarnos al mejor estilo de Alejandría, y no dudamos. Tras hacer las compras y recorrer otro poquito, volvimos al hostel para una cena en grupo. Un buen momento.

Nuestro segundo día en el Cairo empezó con un completo desayuno en el hostel...pan, fruta, huevos y un café para comenzar el que sería un día caluroso a la vez que duro. Nuestra primera parada fue en la estación Ramsés, principal estación de trenes del Cairo. No es fácil recorrerla y mucho menos entender cuales son las opciones que hay, por no decir que abundan los hombres (como en todo el Cairo) haciéndola todavía mas difícil si eres mujer, extranjera y no entiendes el idioma. Así que después de un rato largo intentando investigar y preguntándo en inglés sin éxito, nos tuvimos que ir sin haber solucionado cómo viajar fuera del Cairo.

Una de cal y otra de arena...después de la decepción de la estación de trenes cogimos el metro que por una libra egipcia nos dejo en Giza, estábamos un poco más cerca de conocer las famosas tres pirámides de Gizeh.  Medio camino a pie y otro medio en taxi, más una acalorada charla con un vendedor de tours de la zona...fue nuestro camino hasta llegar a las pirámides. Solos los dos, sin tour contratado aunque un poco más difícil de lo que pensábamos. Una vez dentro, la imagen de las tres pirámides junto con la gran esfinge que las preside es  muy impactante que te hace dar cuenta lo importante que fue la civilización egipcia. Pero es una de las cosas que tienes que visitar y ver con tus propios ojos ya que por muchas fotos que veas la imagen es única.

Para terminar el día nos desplazamos al parque Al-azhar, un lindo lugar donde te puedes relajar y ver cómo gastan su tiempo de ocio los propios egipcios. La vista desde allí es espectacular, aunque mejor visitaría con la luz del día para así contemplar mejor toda la cuidad. Para volvernos al hostel, no tuvimos más remedio que coger un taxi (era de noche y el trayecto no era posible a pie) que nos dejó de vuelta en el hotel.

Hoy por la mañana hemos visitado la ciudadela, con su mezquita de Alabastro y sus calles amuralladas. Nos queda un día y medio, suficiente para visitar al Cairo Copto, el islámico, Gezira y alguna cosa más. Mañana saldremos a Aswan gracias a las diligencias de Dina que nos ayudo a conseguir el ticket de tren.

Muy buena experiencia la nuestra en el Cairo, y sobre todo en el hostel, que tiene blog por si se quieren pasar, ademas de tener excursiones y consejos. Les dejo el link del blog y de su página de internet:

http://www.dinashostel.com/

http://dinashostel.wordpress.com/