jueves, 27 de marzo de 2008

Sin brújula y sin tiempo

"Un nómada sin rumbo la energía negativa yo la derrumbo. Con mis pezuñas de cordero me propuse recorrer el continente entero. Sin brújula, sin tiempo, sin agenda. Con historias empaquetadas en lata, con los cuentos que la luna relata aprendí a caminar sin mapa. A irme de caminata sin comodidades, sin lujo, protegido por los santos y los brujos. Aprendí a escribir cabronerías en mi libreta y con un mismo idioma sacudir todo el planeta"

Como muchos de ustedes ya saben, y otros no tanto, el 10 de Abril, dos caminantes, mochila a cuestas, salen recorrer la tierra de la abundancia, y ¿por qué digo abundancia? porque América lo es. Y no me refiero a lo económico, y aunque se podría agregar y en gran parte nos moviliza, tampoco a lo territorial y/o geográfico. Lo que vamos a buscar (que en este continente sobra) es lo antropológico, es decir, vamos en busca de personas, de culturas, de maneras de ver la vida, de maneras de vivir la vida. Conocer, compartir, discutir, comunicar, participar, son algunas de las tareas que nos pusimos y que necesitamos para enriquecer este viaje.
Esta travesía comienza en Argentina y pretende terminar en México o quizás en USA, y dos personas muy diferentes como Manuel y yo buscaremos caminos, sin atajos, sin fatiga. En algún momento del viaje, una tercera persona (llamada Julia) se unirá para compartir nuestra marcha.

Para los que me conocen saben que Latinoamérica es como mi pueblo natal. Y ya alguna vez Ernesto "Che" Guevara había soñado con una nación unida por el idioma, esa nación latinoamericana. Yo sueño lo mismo. Pero no se puede desear algo sin antes conocerlo en profundidad, y ese es otro de los motivos del viaje.

Este blog es para que todos los que les gustaría saber un poco de nuestra travesía se enteren, ya que vamos a ir relatando (como podamos y desde donde podamos) nuestros encuentros y nuestras sensaciones.

Para terminar les dejo una frase que me representa mucho, y que no es difícil darse cuenta de quien es: "He nacido en la Argentina; no es un secreto para nadie. Soy cubano y también soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, que en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie"