COPAN: un oasis tranquilo de cultura antigua y gran naturaleza. Está localizado en el occidente de Honduras, justo a 14 kilómetros de la frontera con Guatemala. La entrada al parque arqueológico se realiza siguiendo un largo paseo rodeado por árboles, que lleva a la Gran Plaza, explanada con hierba en cuyo centro hay una pirámide y varias altas estelas. La mayoría de los jeroglíficos y esculturas de las estelas y altares hace referencia al Conejo, una de las figuras más importantes de Copán.
TULUM: luego de estar en San Cristobal de las Casas (esto formará parte de otro post más adelante) nos tomamos un bus interminable de 18 horas a la ciudad de Tulúm. 2 objetivos eran los que buscabamos ahí, las ruinas y sus playas.
Julia:
Ni barco hundido, ni flotabilidad, mucho menos cálculos matemáticos (lo que hubiera sido mas que terrible para mi).... Simplemente esto de bucear fue vivir la experiencia por una vez en mi vida. Estas en Honduras, en las islas de la bahía, lugar indicado en el mundo para hacerlo, no podes decir no....
Fue realmente muy lindo y mas que entretenido, lo recomiendo ampliamente, tal vez un poco tensionante la sensación de estar ahí abajo, aunque no tan profundo como los chicos, pero ahí abajo al fin.....Ver los corales y peces de mil colores, es realmente increíble!!!!!!
Aprender las señales, y como decir "no tengo mas aire subamos yaaaaaaa " jaajajajaj fue muy gracioso. Ver los miles de colores que nos ofrece la naturaleza bajo el agua es algo mas que apasionante. Es otro mundo bajo el agua, ojala nadie dude en hacerlo. Como hice yo, y no me arrepiento!!!!!!!!!!
Manu:
La primera sensación es rara: estás con un traje apretado y con un chaleco que tiene peso en la espalda, pero igual flotás. por costumbre e instinto, pataleas para mantenerte con la cabeza afuera del agua, pero el chaleco está inflado y no te sumergís. Lo que sigue es más raro aún: siempre respirando, apretás el botón que desinfla el chaleco y te comenzás a hundir. Todo se empieza a ver más azul y más grande, y el agua te tapa toda la cara. mientras, seguís respirando, pero por la boca. los oídos te molestan un poco, pero bajás de a poco, y soplando aire para destaparlos. Para no irte para arriba y para abajo descontroladamente, respirás hondo y lento, tranquilo. te acordás de Darth Vader, con esa manera de respirar tan particular.
Ya se ve algún pez dando vueltas, y el arrecife se hace cada vez más grande. Extrañamente te sentís seguro, pese a que estás a 18 mts bajo al agua. El agua es increíblemente cálida y los colores son más intensos, así que es un espectáculo de movimiento y color, todo mezclado con los rayos del sol que iluminan la blanca arena del fondo. Seguís bajando y ves todo lo que hay en el arrecife de coral: peces, plantas, cangrejos, calamares, algas, y cantidad de otras cosas que no tenés idea de lo que son.
Mirás para arriba y te das cuenta que estás abajo del agua, muy abajo. las burbujas que liberás suben incansablemente hasta la superficie, como bailando. Mirás el marcador de aire que tenés; llegó la hora de subir: siempre respirando empezás a patalear. si estás cerca del fondo, el agua que empujás va a mover la arena. Mirás para arriba y ves otros a buceadores y al barco, y es todo muy pequeño en comparación con la enorme barrera de coral que te rodea. 10, 8, 5 metros. Das unas vueltas mientras esperás que tu cuerpo libere el nitrógeno que absorbió, mirás para abajo y ves el arrecife que acabas de recorrer nadando. un paisaje increíble y bastante diferente.
Los últimos metros son raros también: a medida que te acercás, empezás a verte reflejado. las burbujas llegan antes que vos. las manos son las primeras en salir del agua. después la cabeza. inflás el chaleco, te sacás el respirador y te relajás. las olas te mecen mientras te sacás el equipo. subís al barco y esperás: ya viene la segunda inmersión...
Mauro:
Buceo nocturno, barco hundido, buceo en profundidad, dominio de la flotabilidad y navegación fueron las cinco especialidades que elegí para mi curso de Advanced Open Water. Este es un curso que se puede hacer una vez que tenés el Open Water (el que hizo Manu) para ampliar tus habilidades y límites en el buceo deportivo.
7 PM. Sensación muy extraña. Me encontraba armando mi equipo casi al atardecer. Cargamos todo, y salimos con los últimos rayos del sol. Ya habíamos tenido en tierra la clase teórica de buceo nocturno, así que todo estaba preparado. Al agua todos, y a descender. Con linterna en mano, igual cuesta acostumbrar los ojos a la inmensa oscuridad que reina en el mar de noche. Pero debo decir que fue una de las mejores experiencias de mi vida. En un momento, apagamos todas las luces y buceamos en la oscuridad, sólo con el instinto... y fue un momento imborrable. Vimos peces y organismos brillantes, que de día no se pueden apreciar.
El barco hundido fue otra muy linda experiencia. Estaba a 30mts, por eso no sólo nos preparamos en Wreck (naufragio), sino también en buceo profundo. Reconocerlo fue divertido, y hacía recordar mucho al principio de Titanic. El buceo profundo no fue de lo más interesante, pero sirvió para aclararme que las matemáticas no son para mí. Para ver si sufrías de narcósis de nitrógeno (te marea o te puede hacer alucinar, depende de la profundidad que cada uno pueda soportar), nos hicieron hacer una operación matemática a 30 mts de profundidad. Claramente, la hice mal. El temita fue que nos hicieron hacer otra en la superficie, y también salió mal. Conclusión: Mauro es un excelente buzo, pero un pésimo matemático.
El exámen de navegación fue fácil: No más que hacer un cuadrado usando una brújula, y encontrar el bote en el regreso. En dominio de flotabilidad, unos ejercicios divertidos como pasar aros por el medio, cadenas, para finalizar jugando al freesbee bajo el agua. Al llegar al Parrot Dive Center, en Utila, no estaba seguro de hacer el curso de Advance. Pero creo que sin duda fue la mejor decisión.
León es una ciudad colonial al estilo granada, mas sencilla y discreta. Nos dedicamos a recorrerla casi en su totalidad, y recorrimos sus coloridas calles, La Catedral, que se destaca de las demás construcciones por su fachada imponente,el parque central con al avenida que lleva su nombre, iglesias varias y mausoleo de héroes y mártires. Decidimos hacer un poco de relax y nos hicimos una pasada por el cine y vimos La Momia 3, sin comentarios.
Un párrafo aparte merece por lo que nos quedamos casi 6 días ahí. Una fiesta que se celebra una vez al año, La Asunción de María. Una fiesta que conmemora un pedido de auxilio del pueblo de León, a causa de un volcán que estaba destruyendo la ciudad. Es una especie de hallowen, pro religioso. Uno va de casa en casa diciendo, ¿qué causa tanta alegría? a lo que le responden los propietarios de las casas: "La asunción de María" y te regalan en teoría dulces (porque nos dieron también cajas de fósforos y hasta polvo para lavarropas. En fin una fiesta muy tradicional, donde algunos locos andaban vestidos de toros diparando fuegos artificiales a la gente, pero muy linda.
Ya en el taxi, nuestro destino fue Granada, la ciudad colonial por excelencia de Nicaragua, y una de las más importantes. La ruta nos regaló paisajes increíbles y un cielo imponente. Al llegar, nos llevamos otra sorpresa: la ciudad estaba llena de turistas (en su mayoría, europeos), y era increíblemente linda. Callecitas empedradas, peatonales llenas de bares, una plaza central con sus puestos de comida típica, y una gente muy humilde pero muy amable. No nos quedamos mucho tiempo, pero nos bastó para reconocerla, disfrutarla y hasta para tomar un rico y memorable fernet.
La estadía fue muy agradable: una caminata a unas cascadas (con la pésima idea de ir en ojotas), kayak a unas islas llamadas Monkey Islands (en las que pudimos ver varios ejemplares de monos capuchinos y arañas), unos atardeceres increíbles y mucho juego de cartas.
El siguiente destino en la isla fue Santo Domingo. Un lugar un poquito más grande, pero con la misma calidez; este pueblito tenia playa, así que pudimos disfrutar de ella. Nuestras amigas canadienses también vinieron, junto con dos nuevos amigos: Juliana, de EUA, y un canadiense más. Aquí no hicimos mucho más que ir al Ojo de Agua (una piscina natural de agua cristalina) y descansar mucho. Grandes discusiones, diserctaciones políticas, y más cartas para relajar, nos acompañaron a todos en estos días.
Santa Teresa, la playa mas propicia para el despliege asombroso de nuestras capacidades surfisticas. En el mismo hostel donde estabamos parando, alquilamos un longboard. Entre los 3 no hicimos una, pero fueron momentos muy divertidos. Cocinamos bastante, vimos unos aterdeceres increibles, y por la noche nos dimos una vueltita por D & N, un bar cercanos al hostel donde bailamos al compas de la salsa con nuestras amigas de alemania, Frederik y Tatiana.