martes, 30 de septiembre de 2008

GuateAmala (Antigua, Lago Atitlan, Chichicastenango y Semuc Champey)

Desde el momento que cruzamos desde Honduras a Guatemala supimos que algo bueno iba a pasar. Nos tomamos un shuttle desde Copán directo a Antigua, que justamente se llama así porque era la anterior capital nacional, antes de cambiar a Ciudad de Guatemala. Al llegar nos encontramos con una ciudad colonial como pocas. Esas que te hacen recordar Cuzco, o tal vez Cartagena. Calles empedradas, fachadas antiguas, una plaza central que hace de embudo para los caminantes, y muchas iglesias. Además de todo esto, nos sorprendió la cantidad de turistas de todo el mundo que transitaban las cuadras de esta ciudad.

No hicimos demasiadas cosas, pero nos tomamos el tiempo de ir a lugares de salsa (se siente la vibra de este ritmo en toda la ciudad) y a escuchar al gran Nacho Borell que nos hizo mover las cachas a más no poder. Pero este lugar hizo de base para tomar el tour al volcán Pacaya. ¿Qué tiene de especial este volcán? todavia esta activo. Si como lo escuchan, todavía hay actividad en el. Asi que con el tour contradado salimos para alla. Una hora de bus nos depositó en la base del volcán, algunos pequeños preparativos y a subir. Aqui conocimos a una amiga española, Bergoña que nos acompañó. Todo fue muy divertido, con trecking, caminar por rocas volcánicas, y hasta descender corriendo una ladera al riesgo de caerse y rasparse todo. Pero lo mejor estaba por llegar.

Al llegar a los rios de lava, fue una cosa que no podemos describir, solo podemos decir que es probablemente la sensación de mayor calor, (casi fuego) que hayamos sentido en nuestras vidas. Con la lava cayendo al lado nuestro (a un par de le derritieron las suelas de las zapatillas) y otros tantos haciendo malvadiscos asados, fue un momento único. Pero faltaba lo máas difícil, volver. Se nos hizo de noche y no teniamos linterna (obvio que nos habían avisado que debíamos llevar, pero bueno, somos cabezones), sumado a que llovia y había tormenta eléctrica, y los rayos parecían caer al lado nuestro. Pero todo esto lo hizo muy divertido y como estamos escribiendo entenderan que llegamos vivos.

Nuestro siguiente destino en Guatemala fue el Lago Atitlan, el cual muchos lo consideran el lago más lindo del mundo. Para eso nos tomamos un bus a Panajachel, y una lancha a San Pedro Laguna. Es llamativo, porque en este Lago se pueden encontrar pueblos con los nombres de los 12 apóstoles y otros santos. La estadía fue muy tranquila, aprovechamos para relajarnos, tomar sol, nadar y hacer cosas extrañas, como comer ceviche de desayuno, o algún que otro pastelito mágico. Por las tardes era inflatable la lluvia, y por la noche los seres que salían y se agrupaban en diferentes bares, todos pasadísimos. También conocimos a otras grandes amigas aquí, dos norteamericanas llamadas Sarah y Laureen. Nos cruzamos con muchos israelitas y hasta con un chaman que negociaba los precios (de chaman no tenía nada).

Desde este pueblo pudimos ir a otro, uno que vive de una de las ferias más grandes de Latinoamérica, Chichicastenango. Aqui fue momento de comprar, pero por sobre todo de regateo. Precios ilógicos llevaban a descuentos más ilógicos aun. Un constante tira y afloje, que se torna muy divertido cuando uno no tiene apuro, y más cuando llega la hora del cierre del mercado y no se ha vendido mucho. Colores, olores, texturas, todo esto se puede apreciar en este mercado, que abre los jueves y domingos, y del cual vive muchisima gente. Luego del paseo volvimos a San Pedro a seguir descansando.

El siguiente paso fue Semuc Champey. y como ya es habitual en este viaje, fue otro destino lleno de aventuras. En este caso, la visita a un parque nacional y el recorrido de unas cavernas; literalmente un viaje al centro de la tierra. El viaje fue largo y complicado, cambiando de buses y haciendo noche en la ciudad de Cobán, y otra vez tomando y cambiando de buses al día siguiente. Sin embargo, para las 11 de la mañana del miércoles llegamos al hostel Las Marías, desde donde salimos a hacer los tours. El primero, el parque nacional Semuc Champey, fue uno de los paisajes más lindos de todo Centroamérica (y, según muchos, el lugar más lindo de toda Guatemala). Son unos piletones de arcilla, formados a lo largo de años, que forman un puente que separa dos partes de un río. Son bastante profundos, y el agua es completamente cristalina, asi que pasamos unas horas nadando y chichoneando. Una comida rápida y vuelta al hostal, ya que a las 15 hr empezaba el tour a las cavernas.

Si bien habíamos visto fotos y nos habían recomendado ir, no estábamos preparados para lo que fue esa aventura, una verdadera incursión al centro de la tierra. Empezamos metiéndonos al agua con una vela en la mano, nuestro guía Armando (un local de 19 años que prácticamente no hablaba español) al frente. El agua estaba fría y nos llegaba a la cintura. A medida que caminábamos la luz del sol se fue extinguiendo. Armando sacó un encendedor y prendió las velas que nos había dado al comienzo; es increíble la luz que da una vela, y lo oscura que puede ser la oscuridad. Las cavernas eran enormes, altas y silenciosas. Estalactitas y estalagmitas, y un par de murciélagos que nos chistaban desde sus nidos. Agua de nuevo, pero ahora hay que nadar: con una mano fuera del agua, Armando ya iluminaba el lugar donde debíamos llegar y después nosotros, 8 velas flotando por un lugar que se revelaba a medida que nos movíamos e iluminábamos. En todo momento nos sentimos dentro de una película: podía aparecer algún monstruo, o Indiana Jones saltar delante nuestro.

Escaleras arriba y abajo, escalada por el medio de una cascada, túneles y más nado nos llevaron hasta el fin del recorrido: una enorme cueva, parte de la caverna formando una plataforma para saltar y un piletón caer. La subida era difícil, sobretodo por no ver bien dónde pisar ni de donde agarrarse. Pero la caída fue corta y el agua refrescante. Para salir recorrimos el mismo camino, esta vez con más frío y menos velas. Después de casi dos horas de cavernas, volvimos a ver la luz del sol y a sentir el viento. Pero no era el fin del tour, sino que faltaba el tubing: Con unas cámaras de rueda, recorrimos los 2 km que separan las cavernas del hostel. Un momento para relajarse y dejarse llevar por la corriente, aunque el agua es bastante fría. Para terminar el día, sesión de saltos ornamentales desde un muelle, comida y sueño. A las 5 de la mañana teníamos que arrancar para Flores, la parada anterior a las ruinas de Tikal. Pero eso es parte del post anterior, del mundo maya.

sábado, 27 de septiembre de 2008

El Mundo Maya

Por cuestiones de tiempo y practicidad vamos a hacer algo fuera de lo común...Vamos a saltar en el tiempo y en el espacio para explicar nuestras visitas a lo diferentes centros arqueológicos mayas en una solo post. En total fueron 5 (Copan, Tikal, Palenque, Tulúm y Chichen Itza). La cultura maya, apareció hacia el año 2 000 a.C., se extendió por heterogéneas tierras conocidas hoy como Belice, El Salvador, Guatemala, Honduras y el sureste de México. Durante siglos, fue una de las civilizaciones más avanzadas de la antigüedad.

COPAN: un oasis tranquilo de cultura antigua y gran naturaleza. Está localizado en el occidente de Honduras, justo a 14 kilómetros de la frontera con Guatemala. La entrada al parque arqueológico se realiza siguiendo un largo paseo rodeado por árboles, que lleva a la Gran Plaza, explanada con hierba en cuyo centro hay una pirámide y varias altas estelas. La mayoría de los jeroglíficos y esculturas de las estelas y altares hace referencia al Conejo, una de las figuras más importantes de Copán.

Nos llamó mucho la atención ya que fue la primera que visitamos. Estan muy cuidadas, conservadas y prolijas, en un ambiente bien amplio y grande, con largas extensiones de pasto y unas vistas increibles. Caminamos mucho y subimos cantidad de escalones para poder tener las mejores vistas desde arriba de las construcciones impactantes creadas hace miles de años por nuestros queridos Mayas. Lo mas notable sin duda, el Altar Q, situado en el patio occidental de la Acrópolis de Copán. Este enorme bloque cuadrangular de piedra tiene esculpidos 16 hombres sentados (cuatro por lado).

C
opan fue la apertura en este viaje al Mundo Maya, y a pesar de haberla recorrido sin guía, pudimos apreciar muchas cosas, pero lo que más nos gustó fue una escalinata toda esculpida enorme, una contruccion que no vamos a olvidar.
TIKAL: para llegar a Tikal hay que primero pasar por la isla de Flores, en medio del lago Peten Izta. Desde ahí, y asentados salimos para las ruinas a las 3 de la mañana para poder ver el amanecer. Concientes e informados que por la epoca es muy dificil verlo, igual fuimos por la experiecia. Luego de caminar a oscuras por caminos donde se vislumbraban algunas ruinas y mucha selva, subimos a la piramide 4 (la más alta de todas) y ahi aguardamos la salida del sol. Debemos confesar que estaba todo demasiado nublado como para ver algo, pero la sensacion del despertar de la selva es algo que no vamos a poder olvidar.

V
ale aclarar que Tikal es una ruina en el medio de la selva y ese es uno de sus principales atractivos. Es por eso que nos referimos a su despertar. Monos ahuyando para marcar su territorio, loros, papagayos y muchos ruidos que hacen de las ruinas un lugar imponente y a su vez maravillosamente natural. Luego de una hora en silencio escuchando todo esto, salimos en tour a recorrer la zona. Fue una mezcla de tour histórico, antropológico mezclado con la naturaleza de la selva. Pirámides imponentes, contrucciones lindísimas, pero también arañas de gran tamaño, monos saltando, insectos de todos los tipos y formas, y ruinas cubiertas por la naturaleza misma.

Todo esto fue Tikal, junto a nuestras amigas Sarah Y Laureen fue una experiencia inolvidable en este viaje, sumado a los días en Flores donde conocimos a Solene y Mathilde, otras 2 grandes compañeras.
PALENQUE: esta locación fue nuestro destino después de Tikal, cruzando de Guatemala a Mexico. Fuimos a dormir al pueblo para esperar a nuestras nuevas compañeras francesas. Una vez todos juntos salimos para la zona arqueológica. Y nos encontramos con, creemos, una (sino la más) de las ruinas mayas más importantes que hayamos visitado. Impresionantemente bien restaurada, con palacios monumentales y estructuras de gran tamaño.

Los 5 recorrimos las ruinas sin guías, pero gracias a que México es una país muy turístico, había muchas explicaciones y por ejemplo videos de Pakal y su tumba (el gobernador más importante de Palenque y unos de los más influyentes en el mundo Maya). Puentes colgantes, cascadas dedicadas a reinas mayas, patios de juegos de pelota, entre medio de jardines y patios, y edificios muy bien conservados. El calor jugo un papel importante e hizo nuestra estadia un poco más corta de lo deseado, pero al mediodia es prácticamente imposible estar bajo del sol.

Pero sin duda, Palenque fue uno de ejemplos más claros del esplendor del mundo Maya. Su economía, su religión y su política, todo resumido en una ciudad y nosotros lo visitamos siglos después de su tiempo, y aun asi quedamos maravillados.
TULUM: luego de estar en San Cristobal de las Casas (esto formará parte de otro post más adelante) nos tomamos un bus interminable de 18 horas a la ciudad de Tulúm. 2 objetivos eran los que buscabamos ahí, las ruinas y sus playas.

Fuimos a las ruinas sin muchas expectativas, y realmente las ruinas en si no dijeron mucho. Pero nos encontramos con otra cosa. Estructuras al borde del Mar Caribe, y no cualquiera. Una mezcla de colores azules y celestes en todas sus tonalidades que hacen caerse de culo a cualquiera que se pare ahí. Un recorrido rápido por las ruinas para bajar a la playa y disfrutar del agua, el calor, la arena y la vista de unos de los lugares más lindos que conocimos.

Es decir, las 2 cosas que fuimos a buscar a la ciudad de Tulúm, las encontramos en la zona arqueológica, pero fue totalmente inesperado, y por eso fue una experiencia única.
CHICHEN ITZA: apenas llegamos a Cancún, lo primero que hicimos fue alquilar un auto, asi pudimos movernos mas fácil y rápido. Además, nos vino bárbaro para ir hasta Chichen Itza, La Ciudad Sagrada de los Mayas. Estuvimos justo alli el día 22/9, un día muy particular, ya que como sucedió hace más de 1,000 años, el fenómeno del equinoccio (21/22 marzo y septiembre) en el templo de Kukulcán, sigue conmoviendo a miles de turistas como nosotros que se reunen para vivir la experiencia de la magia maya. En estas épocas del año, el juego de luz y sombra en el templo, crea esta ilusión óptica: la de una serpiente que se mueve.

Recorrimos el parque en su totalidad. El Palacio es su construcción más grande, llamativa y famosa, pero lamentablemente no pudimos escalar sus 91 escalones como hubieramos querido, ya que hace 3 meses, una pareja de Holandeses murió bajándolos. Por ese motivo, hoy esta todo cercado con cuerdas que no permiten el acceso a ninguna de las ruinas.

Sin duda, lo que más nos asombró fue el sector del juego de pelota. Este juego consistia en embocar una bola en un arco ubicado en la paredes del campo de juego. Quien primero convertia tanto, era, aunque les suene raro, declarado ganador y su capitán DECAPITADO.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Utila, Islas de la Bahía, Honduras (y la escuela de buceo)

Salimos de Nicaragua, bus a Tegucigalpa, dormimos ahí y al otro día otro bus a La Ceiba. Una noche mas y ferry a la Isla de Utila, en las Bay Islands. Pero para explicar este post vamos a usar una manera poco ortodoxa en nuestro blog. Como los 3 tuvimos diferentes experiencias, vamos a poner lo que cada uno relató, empezando por Juli (que solo hizo un Discover), Manu (que sacó el Open Water Diver) y yo (que saqué el Advanced Open Water).


Julia:
Ni barco hundido, ni flotabilidad, mucho menos cálculos matemáticos (lo que hubiera sido mas que terrible para mi).... Simplemente esto de bucear fue vivir la experiencia por una vez en mi vida. Estas en Honduras, en las islas de la bahía, lugar indicado en el mundo para hacerlo, no podes decir no....

Fue realmente muy lindo y mas que entretenido, lo recomiendo ampliamente, tal vez un poco tensionante la sensación de estar ahí abajo, aunque no tan profundo como los chicos, pero ahí abajo al fin.....Ver los corales y peces de mil colores, es realmente increíble!!!!!!

Aprender las señales, y como decir "no tengo mas aire subamos yaaaaaaa " jaajajajaj fue muy gracioso. Ver los miles de colores que nos ofrece la naturaleza bajo el agua es algo mas que apasionante. Es otro mundo bajo el agua, ojala nadie dude en hacerlo. Como hice yo, y no me arrepiento!!!!!!!!!!


Manu:
La primera sensación es rara: estás con un traje apretado y con un chaleco que tiene peso en la espalda, pero igual flotás. por costumbre e instinto, pataleas para mantenerte con la cabeza afuera del agua, pero el chaleco está inflado y no te sumergís. Lo que sigue es más raro aún: siempre respirando, apretás el botón que desinfla el chaleco y te comenzás a hundir. Todo se empieza a ver más azul y más grande, y el agua te tapa toda la cara. mientras, seguís respirando, pero por la boca. los oídos te molestan un poco, pero bajás de a poco, y soplando aire para destaparlos. Para no irte para arriba y para abajo descontroladamente, respirás hondo y lento, tranquilo. te acordás de Darth Vader, con esa manera de respirar tan particular.

Ya se ve algún pez dando vueltas, y el arrecife se hace cada vez más grande. Extrañamente te sentís seguro, pese a que estás a 18 mts bajo al agua. El agua es increíblemente cálida y los colores son más intensos, así que es un espectáculo de movimiento y color, todo mezclado con los rayos del sol que iluminan la blanca arena del fondo. Seguís bajando y ves todo lo que hay en el arrecife de coral: peces, plantas, cangrejos, calamares, algas, y cantidad de otras cosas que no tenés idea de lo que son.

Mirás para arriba y te das cuenta que estás abajo del agua, muy abajo. las burbujas que liberás suben incansablemente hasta la superficie, como bailando. Mirás el marcador de aire que tenés; llegó la hora de subir: siempre respirando empezás a patalear. si estás cerca del fondo, el agua que empujás va a mover la arena. Mirás para arriba y ves otros a buceadores y al barco, y es todo muy pequeño en comparación con la enorme barrera de coral que te rodea. 10, 8, 5 metros. Das unas vueltas mientras esperás que tu cuerpo libere el nitrógeno que absorbió, mirás para abajo y ves el arrecife que acabas de recorrer nadando. un paisaje increíble y bastante diferente.

Los últimos metros son raros también: a medida que te acercás, empezás a verte reflejado. las burbujas llegan antes que vos. las manos son las primeras en salir del agua. después la cabeza. inflás el chaleco, te sacás el respirador y te relajás. las olas te mecen mientras te sacás el equipo. subís al barco y esperás: ya viene la segunda inmersión...


Mauro:
Buceo nocturno, barco hundido, buceo en profundidad, dominio de la flotabilidad y navegación fueron las cinco especialidades que elegí para mi curso de Advanced Open Water. Este es un curso que se puede hacer una vez que tenés el Open Water (el que hizo Manu) para ampliar tus habilidades y límites en el buceo deportivo.

7 PM. Sensación muy extraña. Me encontraba armando mi equipo casi al atardecer. Cargamos todo, y salimos con los últimos rayos del sol. Ya habíamos tenido en tierra la clase teórica de buceo nocturno, así que todo estaba preparado. Al agua todos, y a descender. Con linterna en mano, igual cuesta acostumbrar los ojos a la inmensa oscuridad que reina en el mar de noche. Pero debo decir que fue una de las mejores experiencias de mi vida. En un momento, apagamos todas las luces y buceamos en la oscuridad, sólo con el instinto... y fue un momento imborrable. Vimos peces y organismos brillantes, que de día no se pueden apreciar.

El barco hundido fue otra muy linda experiencia. Estaba a 30mts, por eso no sólo nos preparamos en Wreck (naufragio), sino también en buceo profundo. Reconocerlo fue divertido, y hacía recordar mucho al principio de Titanic. El buceo profundo no fue de lo más interesante, pero sirvió para aclararme que las matemáticas no son para mí. Para ver si sufrías de narcósis de nitrógeno (te marea o te puede hacer alucinar, depende de la profundidad que cada uno pueda soportar), nos hicieron hacer una operación matemática a 30 mts de profundidad. Claramente, la hice mal. El temita fue que nos hicieron hacer otra en la superficie, y también salió mal. Conclusión: Mauro es un excelente buzo, pero un pésimo matemático.

El exámen de navegación fue fácil: No más que hacer un cuadrado usando una brújula, y encontrar el bote en el regreso. En dominio de flotabilidad, unos ejercicios divertidos como pasar aros por el medio, cadenas, para finalizar jugando al freesbee bajo el agua. Al llegar al Parrot Dive Center, en Utila, no estaba seguro de hacer el curso de Advance. Pero creo que sin duda fue la mejor decisión.


León, entre museos y playa

León es una ciudad colonial al estilo granada, mas sencilla y discreta. Nos dedicamos a recorrerla casi en su totalidad, y recorrimos sus coloridas calles, La Catedral, que se destaca de las demás construcciones por su fachada imponente,el parque central con al avenida que lleva su nombre, iglesias varias y mausoleo de héroes y mártires. Decidimos hacer un poco de relax y nos hicimos una pasada por el cine y vimos La Momia 3, sin comentarios.

También fuimos al Museo de la Revolución, guiados por un ex combatiente, lo que lo hizo un poco mas interesante, ya que de por si el museo es un amplio salón con fotos recortadas de diarios y revistas de la época. Pero el aporte de este personaje le dio color y sentido a toda la visita. Una persona que dio la vida por la liberación de su país, y que lo volvería a hacer.

Ruben Darios y su casa también fue uno de los paseos que hicimos. No podíamos dejar de conocer las playas que apenas se encuentran a una hora de León, Las Peñitas, muy lindas, enormes costas con una olas muy pero muy fuertes que nos hicieron acordar a nuestros dias en Costa Rica.

En Leon, nuestro hostel funcionaba como Bar así que era punto de encuentro de mucha gente, amigos y diferentes nacionalidades. Los mojitos cubanos que nos tomamos allí, serán parte de un recuerdo imborrable, para algunos mas que para otros, así como también los partidos de pool.

Un párrafo aparte merece por lo que nos quedamos casi 6 días ahí. Una fiesta que se celebra una vez al año, La Asunción de María. Una fiesta que conmemora un pedido de auxilio del pueblo de León, a causa de un volcán que estaba destruyendo la ciudad. Es una especie de hallowen, pro religioso. Uno va de casa en casa diciendo, ¿qué causa tanta alegría? a lo que le responden los propietarios de las casas: "La asunción de María" y te regalan en teoría dulces (porque nos dieron también cajas de fósforos y hasta polvo para lavarropas. En fin una fiesta muy tradicional, donde algunos locos andaban vestidos de toros diparando fuegos artificiales a la gente, pero muy linda.

Se puede decir que León fue una ciudad que nos sentó muy bien, pero en la que pasamos mas tiempo del debido.

Granada y la Isla de Ometepe, Nicaragua

Como no es de sorprenderse en este viaje, la salida de Costa Rica tampoco fue fácil. Sabíamos que era un largo trayecto con varios transbordos, pero los problemas comenzaron apenas salimos del ferry. Nos teníamos que tomar un bus a Peñas Blancas (la frontera), pero nos informaron que un puente se había roto, por lo cuál había que hacer transbordo. Tomamos el primer bus y, para nueva sorpresa, al llegar al puente (que lo cruzamos caminando) del otro lado más de cien personas esperaban el bus de la misma compañía; luego de más de una hora de idas y vueltas, nos subimos al bus repleto que nos llevo a la frontera.

Una vez hechos los papeles, ya en Nicaragua, una nueva complicación: no habia más buses. Con mucho sufrimiento y dolor, nos tocó pagar un taxi. Lo primero que vimos al pisar territorio nica, fue una publicidad muy grande de su presidente Daniel Ortega que decía "arriba los pobres del mundo". Se dice que Nicaragua es el país más pobre de la región, y uno de los más pobres junto a Haití y Bolivia. Estábamos muy contentos de estar allí y de dejar a Costa Rica, increíblemente linda pero casi una estrella más en el pabellón estado unidense.

Ya en el taxi, nuestro destino fue Granada, la ciudad colonial por excelencia de Nicaragua, y una de las más importantes. La ruta nos regaló paisajes increíbles y un cielo imponente. Al llegar, nos llevamos otra sorpresa: la ciudad estaba llena de turistas (en su mayoría, europeos), y era increíblemente linda. Callecitas empedradas, peatonales llenas de bares, una plaza central con sus puestos de comida típica, y una gente muy humilde pero muy amable. No nos quedamos mucho tiempo, pero nos bastó para reconocerla, disfrutarla y hasta para tomar un rico y memorable fernet.

De Granada nos tomamos un bus a Rivas, un taxi al puerto de San Jorge y un ferry a la Isla de Ometepe (se dice que es la isla más grande dentro de un lago). La isla está situada entre dos volcanes, y tiene muchos pueblos alrededor. Nuestro primer destino fue Mérida, a una hacienda que llevaba su mismo nombre. Con nosotros fueron Emily y Sarah, dos chicas canadienses que no se habían decidido a dónde ir, y nos siguieron.

La estadía fue muy agradable: una caminata a unas cascadas (con la pésima idea de ir en ojotas), kayak a unas islas llamadas Monkey Islands (en las que pudimos ver varios ejemplares de monos capuchinos y arañas), unos atardeceres increíbles y mucho juego de cartas.

El siguiente destino en la isla fue Santo Domingo. Un lugar un poquito más grande, pero con la misma calidez; este pueblito tenia playa, así que pudimos disfrutar de ella. Nuestras amigas canadienses también vinieron, junto con dos nuevos amigos: Juliana, de EUA, y un canadiense más. Aquí no hicimos mucho más que ir al Ojo de Agua (una piscina natural de agua cristalina) y descansar mucho. Grandes discusiones, diserctaciones políticas, y más cartas para relajar, nos acompañaron a todos en estos días.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Montezuma y Santa Teresa

Costa Rica, sin duda, es un destino lleno de lugares increibles, verdes, selvaticos, de grandes playas, asi como tb volcanes y parques nacionales. En el golfo de Nicoya, bien al borde de la peninsula que lleva su nombre se encuentra Montezuma, catalogada como emporio turistico en un medio que poco ha sido trastornado por la mano del hombre. Despues de nuestra aventura tarzanica en el canopy tour, que mejor que unos dias de relax en las playas costarrisences.

Embarcados en un ferry bastante mas grande de lo que pensabamos, y despues de un viajecito que apenas duro una hora, llegamos a esta playa. No podia faltar la lluvia para darnos la bienvenida. Almorzamos frente al mar, mucha caminata en la playa, una recorrida por Cabuya (una de las playas cercanas) y vida tranquila. Por la noche no hay demasiado para hacer, pero en compañia de un buen libro todo se ve diferente (gracias Garcilazo de la Vega por enseñarnos tanto en tannn poco tiempo!!!)

Santa Teresa, la playa mas propicia para el despliege asombroso de nuestras capacidades surfisticas. En el mismo hostel donde estabamos parando, alquilamos un longboard. Entre los 3 no hicimos una, pero fueron momentos muy divertidos. Cocinamos bastante, vimos unos aterdeceres increibles, y por la noche nos dimos una vueltita por D & N, un bar cercanos al hostel donde bailamos al compas de la salsa con nuestras amigas de alemania, Frederik y Tatiana.


Montezuma y Santa teresa, dos destinos interesantes para descansar y divertirse.