Como es sabido, el cruce de Colombia a Panamá es complicado. Por tierra es imposible, es todo terreno selvático y la única carretera es usada solo por narcos. Las opciones más lógicas son crucero o avión. Los vuelos no salen menos de 350 dolares y el crucero imagínense. Anteriormente se podía cruzar en barcos de carga, pero luego de que uno de estos explotó con turistas adentro, esto se canceló. Entonces, para los mochileros hay 2 opciones:
Cruzar en velero. Nosotros conocimos a un argentino de 28 años (quien había venido a recorrer Am. del Sur, se casó y se quedó en Colombia) que tenía uno y nos ofreció ese servicio. El viaje salía 320 dolares incluía todo, y en el camino frenaríamos en las islas de San Blás. Pero el velero no estaba muy bueno y obviamente nos íbamos a marear y demás (subimos para ver cómo era el barco; al bajar, todo parecía moverse!).
La segunda opción era viajar de Cartagena a Turbo, de ahí en lancha a Capurganá, más bote hasta Puerto Obaldía (Panamá) más un bus hasta la ciudad de Panamá. Valor aprox: 100 dolares. Es claro que elegimos la segunda opción, principalmente por un tema monetario. Y también es claro que todo salió al revés...
A las 5 a.m. nos subimos a una combi que habíamos contratado para que nos llevara de Cartagena a Turbo. Esta nos costó unos 75000 pesos (aprox 45 dolares) y primero nos llevó hasta la mitad del camino; fueron 4 horas de curvas y más curvas. Ahí nos cambiamos a otra combi, un poco más apretados, y seguimos viaje. Otras 4 horas, 2 de las cuales fueron por un camino de tierra que cruzaba varias fincas. Lo mejor del viaje es que durante mucho tiempo fuimos bordeando el Caribe, así que la vista era impresionante.
Turbo es un pueblo de negros mayormente. Debíamos llegar y tomar una lancha a Capurganá, pero obviamente ya no había y tuvimos que esperar hasta el día siguiente. Ahí averiguamos cómo debía seguir el viaje, los costos (todo era más caro de la info que teníamos), y vaya sorpresa, que la única manera de salir de Puerto Obaldía era por avión... Un quilombo. Agrégenle a eso calor, humedad, gente y mucha policía. Por suerte conseguimos un hotelucho de mala muerte para pasar la noche, comimos algo y nos fuimos a dormir temprano.
A la mañana siguiente, con los pasajes en la mano (50000 pesos que son un poco menos de 30 dolares) fuimos al puerto. Mucha gente, colas, equipajes; de allí salen las lachas colectivas (de alta velocidad) que van a distintas ciudades colombianas a las que sólo se accede por agua, cruzando el mar Caribe. Obviamente nos cobraron exceso de equipaje (se puede llevar max 10kg, y nosotros teníamos aprox 20 cada uno), y nos montamos. La lancha iba repleta de gente y de cosas, pero aún así iba a una muy buena velocidad. El mar estaba calmo y no había viento, pero las olas igual nos hacían saltar por el aire, caer y mojarnos. Así fue el viaje por 2 horas.
La última ciudad de Colombia antes de cruzar la frontera fue Capurganá. 2000 habitantes que viven de la pesca y del turismo, y definitivamente un lugar para conocer (también se puede llegar en avión desde Medellín) y pasar unos días, ya que es un paraíso en el Caribe. Sellamos la salida en el pasaporte, arreglamos con un botecito de pescadores para cruzar a Puerto Obaldía (que llevaba unas 15 personas a bordo y nos cobro unos 20000 pesos, aprox 10 dol) y dejamos la querida Colombia.
En Puerto Obaldía, al legar, tuvimos que pasar por una especie de goma espuma mata insectos o bacterias, o quién sabe qué. Nos revisaron los equipajes e hicimos migraciones. Es un pueblito muy chiquito, una base militar y nada más (el hombre de migraciones es hermano del que revisa el equipaje antes de subirlo al avión, que también maneja la Internet del pueblo, y a ambos los vimos tomando unos rones a la noche, muy divertido).Lo increíble es que ya acá migraciones se empieza a complicar: hay que presentar solvencia económica, osea mínimo 300 dolares o tarjetas de crédito o débito; tener una reserva de salida del país y contestar varias preguntas antes que te acepten como turista. Parece que estuvieses entrando a EEUU, y la verdad es que es Panamá (lo decimos sin desmerecer a nadie, pero siendo completamente realista). Por suerte hicimos todo rápido (tuvimos que ir a Internet a hacer una reserva por Copa de salida de Panamá), así que nos conseguimos una habitación en la única pensión del lugar, reservamos vuelo para el día siguiente, y nos fuimos a comer.
A día siguiente, miércoles, a las 9 empezamos con los trámites para subir al avión. La linea, Aeroperlas, del grupo Taca, un turbohelice para aprox 20 personas. El lugar del Check-In era la casa de vaya uno a saber quien, (donde el día anterior habíamos hecho la reserva) y lo único que hacían era poner tus datos en una hoja para que pagues al llegar a Panamá. Controlamos el peso, nada de encendedores, nada de líquidos, nada de nada. Despachamos todo lo que pudimos (fue ponerlo en un carrito que llevaron a mano hasta la "pista"), y a esperar al avión, que recién iba a aterrizar tipo 11 am.
Alrededor de las 12 salimos. Un poco de carreteo y arriba, a través del Caribe y a cruzar de este a oeste hasta el pacífico. En el vuelo, los pilotos nos regalaron unas galletitas, una gaseosa (como estábamos en los primeros asientos nos consideraron su First Class) y nos llamaban cada dos por tres para señalarnos cosas: la entrada del Canal, la ciudad, etc. (de hecho, después nos dejaron sacar unas fotos "pilotando", cuando el avión estaba en tierra y con los motores apagados). La verdad, muy buena onda. El problema vino después, en el aeropuerto.Aterrizamos a eso de la 1pm. Lo primero que nos hicieron hacer fue pagar. (unos 85 dolares aprox) Después, a esperar en distintas salas. Revisión de equipajes, una vez, dos veces, tal vez tres. Entrar y contestar preguntas. ¿por qué viene a Panamá? ¿es su primera vez aquí? ¿a quién viene a visitar? ¿me puede mostrar su solvencia? Tuvimos que esperar a que Interpol contestara sobre nuestros datos... Así por 3 horas, con la gente de la aduana, la gente de migraciones y después con la gente de Policía Nacional. Claro que nos trataron de explicar que se hace así porque por la ruta de Puerto Obaldía ingresan muchas personas con drogas, o guerrilleros, pero la verdad que fue muy molesto e innecesario, a nuestro parecer.
Espero que nuestra experiencia pueda servir para que otros mochileros vayan más preparados a esta odisea y sobre todo armados de paciencia. La vueltita esta salio unos 180 dolares aproximadamente. No es muy económico, pero digamos que es una de las maneras más baratas de cruzar, eso si, es engorroso, cansador y sobre todo muy molesto. Pero bueno, a seguir subiendo, PAL NORTE.

1 comentario:
Piopa SExy!! jaja besotes lokita
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