sábado, 12 de abril de 2008

Primer destino - Salta


Después de un largo viaje en bondi llegamos a Salta capital. Lo primero que notamos es que la podríamos considerar una Ciudad Pueblo, ya que tiene el tamaño de un gran centro urbano, pero se rige por las costumbres de un pueblo. Una mezcla de una época colonial con el incomparable desarrollo de la arquitectura moderna. Calles de piedra, edificios de siglos anteriores, iglesias que bordean el Rococó; hoteles lujosos, edificios de fachada de vidrio, son contrastes que se pueden ver en todas las esquinas.

En el colectivo conocimos a una chica de 23 años, Julieta, que había sido madre a los 16 años, ahora su hijita tiene 7 años. Este es otro de los puntos más destacados que percibimos por la zona, la falta de educación sexual, o quizás las diferentes maneras de vivir la vida. Muchas adolescentes andan paseando con sus hijos por la calle. Y se notan felices, no es una carga, no es un problema, sino una bendición. Pero sin duda que no es el mejor escenario para la crianza de un niño, ya que la mayoría todavía vive en la casa de sus padres. Pero como decía anteriormente esto no las priva de nada, salen, se divierten, trabajan, todo por el apoyo familiar que reciben.

Como muchos saben Salta es una ciudad muy espiritual. Se nota en la cantidad de iglesias que se pueden ver. Pero también es una ciudad con una energía increíble. ¿Será por qué la siesta es sagrada? La ciudad se para de 13 a 17 y todos recargan pilas. A la noche, sin duda la Balcarce es una calle de increíble vibra. Boliches, Peñas, bares, todos frente al otro, hacen de estas 3 cuadras un destino inesquiable cuando te querés divertir. Pero acá también se nota otra característica de un pueblo. La diferencia social que existe, el rechazo de una clase a otra. Y no se si son clases sociales, ya que podría bordear el racismo. Los chicos/as "bien" sienten una especie de asco o repugnancia por los chicos/as con razgos de descendencia india. Y es algo que no dejo de alterarnos. No existe ningún otro motivo más que el status y su ascendencia. Algo parecido a lo que pasa en todos lados, pero acentuado.

Otra de las jodas de los chicos "bien" parece ser salir a dar vueltas en sus autos último modelo por la ciudad, y todo el mundo al pasar el auto sabe quien es. Es muy gracioso escuchar a las mujeres decir: "ahí va el Luis" solo por ver un auto.

Más allá de este análisis, la gente acá es muy servicial, atenta y divertida. Nuestro comienzo de viaje no pudo ser mejor, y estamos muy contentos de estar acá. Mañana salimos para San Antonio de los Cobres, y seguimos por Salinas Grande y Purmamarca, todo en camino, y todo sin tiempo.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Voy siguiendo tu aventura... me encanta lo que contas, el modo y el agregado personal de lo experimentado y sentido, espero leer sobre el próximo destino, besos. Gabi

Yamila dijo...

Qué buena percepción de tan linda ciudad, coincido mucho con tu descripción de la forma de vida de los salteños y de su amabilidad. Espero hayas probado las empanadas de "Señora Salta" las mejores del mundo. Te sigo los pasos, y por supuesto les deseo lo mejor. Besos